Ejemplos ?
Favorecían y calificaban a César este medio sus hazañas, su elocuencia, las honras que en él desconocían los senadores, el intentar que el tribunal sacrosanto de la justicia fuese teatro de iniquidad tan atroz.
¡Lucha fraticida! ¡Y qué valen las ínclitas hazañas, Si sangre fraternal brota su herida! ¿Quién conquistó el magnífico troféo, Y del esclavo rompe la cadena?
Soy el tiempo. Soy el tiempo peregrino de los aires; testigo de hazañas escondidas que se ocultan por no herir la humildad del universo.
Pero resulta que las más recientes novedades traídas por el de los pies alados, Hermes, indicaban que ya de nada servían las hazañas de sus notables hijos e hijas; ni Hércules ni Aquiles ni Héctor ni Odiseo; es más, ni Homero que los engreídos historiadores daban también por inexistente, debía ser tomado en cuenta en las escuelas.
Me es forzoso, para satisfacer mi propia conciencia, hacer presente a V.E.F., en breve resumen, las gloriosas hazañas que consiguieron nuestros pasados, y las miserias que toleraron para engrandecer el, a fin de que, teniendo presente los pasados sucesos, se fortifiquen nuestros corazones y sea más evidente al mundo la justicia que asiste a los Excelentísimos y Fidelísimos Brazos Generales y las Leyes fundamentales que apadrinan la resolución, justicia y constancia de la empresa que está pendiente.
Fray Ambrosio le recibió inclinando el aventajado talle, con extremos de burla, y su cabeza siempre temblona pareció que iba a desprenderse de los hombros: —¡Bien venido, ignorado y excelso capitán! Nuevo Epaminondas de quien, andando los siglos, narrará las hazañas otro Cornelio Nepote.
Era Cicerón íntimo amigo suyo, de lealtad asegurada con experiencias grandes; empero era más elegante que valiente: sus hazañas remitía a la lengua y no a la espada.
Decir que los peligros en que nos hallamos no sean grandes, fuera necedad; dudar que los ahogos que nos oprimen son como sofocativos, fuera locura; no creer que nuestras presentes aflicciones son de la mayor monta, fuera negar la verdad; pero dar por imposible el remedio, es estar oprimido de un pánico temor y haberse desapropiado del; dar el caso presente por no sucedido, es negar a nuestra sus gloriosas hazañas; elegir el medio de sujetarse a la dura esclavitud que quieren imponernos nuestros Enemigos, es hacer afrenta a, degenerando de nuestros Predecesores.
El señor Wagner, una vez puesto en su pastoso lugar, se le encaró a la terrible mujer y le dijo: -Debían agradecerme que no los he dejado morir; hoy todos se acuerdan de ustedes por la música extraordinaria que yo he hecho para darle arte a sus hazañas, porque de leer los mamotretos de libros que hablan de los dioses y heroes germánicos, a oirlos representados por grandes cantantes, hay horas de aburrimiento.
Arrinconaba a un maestro tirando la espada negra, y dicen que fue a Consuegra a desafiar a un diestro, y sacándolo a reñir matóle y tomó a su dama, con lo cual creció su fama lo imposible de decir. Iba, pues, todos los días en auge, con sus extrañas y turbulentas hazañas hechas en las cercanías.
El fraile se puso en pie: Tenía el aspecto fiero de un ogro, y a mí me divertía al igual que los ogros de los cuentos: —¿Cómo he recibido esta herida?... ¡Sin gloria, como usted la suya!... ¿Hazañas? Ya no hay hazañas, ni guerra, ni otra cosa más que una farsa.
Tan conformes y justos han sido siempre en los motivos y las justicias de empuñar las armas por, que los mismos monarcas lo han aprobado y confesado haber sido mal informados y haber injustamente turbado la quietud y la justicia. Recordar y traer a la memoria las hazañas de es como casi lo mismo que numerar las arenas del mar.