hato


También se encuentra en: Sinónimos.

hato

(De origen incierto.)
1. s. m. Paquete de ropa y otros objetos de uso personal. ajuar, impedimenta
2. GANADERÍA Conjunto de ganado mayor o menor. manada, piara, rebaño
3. Grupo o conjunto grande de personas o cosas. hatajo
4. GANADERÍA Sitio donde se instalan los pastores, fuera de las poblaciones, mientras están allí con el ganado.
5. Provisiones y ajuar de trabajo de pastores, jornaleros y mineros.
6. Colomb., Cuba, Dom., Venez. GANADERÍA Finca o hacienda destinada a la cría de ganado, en especial el mayor.
7. andar alguien con o traer uno el hato a cuestas coloquial Vagar de un lugar a otro, sin fijar en uno el domicilio estuvo años por América andando con el hato a cuestas.
8. liar alguien el hato coloquial Marcharse del lugar de residencia o de trabajo, generalmente por alguna causa desfavorable cuando me separé de mi marido, lié el hato y ahora vivo en París.
9. menear el hato a alguien coloquial Zurrarle, darle golpes.
10. perder el hato coloquial Huir o andar con precipitación.
11. revolver el hato coloquial Sembrar discordias en un grupo de gente.

hato

 
m. Pequeño ajuar para el uso ordinario.
Hatería (víveres).
Sitio donde paran los pastores con el ganado.
Porción de ganado.
fig.Junta de gente malvada o despreciable.
Junta o corrillo.
Conjunto o copia.
(Amér. Merid) Hacienda de campo dedicada a la cría de ganado.
Menear el hato a uno. fig. Zurrarle.
Sinónimos

hato

sustantivo masculino
2 pandilla, cuadrilla, gavilla*, hatajo (desp.), atajo (desp.).
Traducciones

hato

atuell

hato

herd, herd of cattle, flock, group, lot

hato

brutaro

hato

tropeau

hato

branco

hato

fato

hato

beslag

hato

القطيع

hato

стадо

hato

stádo

hato

besætning

hato

עדר

hato

群れ

hato

무리

hato

ฝูง

hato

SM
1. [de ropa] → bundle
echarse el hato a cuestas; liar el hatoto pack up
hato y garabato (Andes, Caribe) → all that one has
menear el hato a algnto beat sb up
revolver el hatoto stir up trouble
2. (Agr) [de ganado] → herd; [de ovejas] → flock
3. [de gente] → group, crowd (pey) → bunch, gang
4. [de objetos, observaciones] → lot, heap
5. (LAm) (= rancho) → cattle ranch
6. (= víveres) → provisions pl
7. (= choza) → shepherd's hut
8. (= parada) → stopping place (of migratory flocks)
Ejemplos ?
A la mañana siguiente se presentó el anciano Rey con toda su Corte, y las felicitaciones se prolongaron hasta muy avanzado el día. El primero en llegar fue el compañero de viaje, con un bastón en la mano y el hato a la espalda.
Lo que hace al hato el tigre del somonte en el ircano campo o junto al Ganges, o al manso y baifo el lobo en aquel monte que a Tifeo enterró tronco y falanges, allí hace el soberbio Rodomonte, no diré que a milicias o a falanges, sino al ruin vulgo y populacho indigno del que es morir, antes que nazca, el signo.
- El barrio Sabana Llana Norte; el sector censal 50 de los barrios Oriente y Sabana Llana Norte (la población correspondiente a ambos barrios fue incluida en cada cual); el sector censal 56 de los barrios Oriente y Sabana Llana Sur (se incluye solamente la población correspondiente al barrio Oriente); el sector censal 49 del barrio Oriente; del sector censal 59 del barrio Oriente, se incluyen los bloques 108, 109 y 201 al 208; el sector censal 58 de los barrios Oriente y Universidad; el sector censal 90 del barrio Oriente; el sector censal 57 de los barrios Oriente y Universidad; el sector censal 61.02 de los barrios Universidad y Hato Rey Central...
- El barrio Gobernador Piñero; el sector censal 70 de los barrios Hato Rey Norte y Gobernador Piñero (la parte de este sector censal perteneciente al barrio Hato Rey Norte no cuenta con población alguna)...
Había puesto ya en el hato una botellita de aguardiente de hierbas aromáticas, cuando se presentaron los muchachitos con la botella encontrada, que era mayor y más resistente.
de San Camilo y de allá bajó hace algunos años, descolgándose de hato en hato, por todo el cajón del Arauca, hasta venir a parar en lo de doña Bárbara, donde ahora trabaja.
En la parte más desierta y brava del Arauca estaba situado en el hato de Altamira, primitivamente unas doscientas leguas de sabanas feraces que alimentaban la hacienda más numerosa que por aquellas soledades pacía y donde se encontraba uno de los más ricos garceros de la región.
Sus descendientes, laneros genuinos de "pata en el suelo y garrasí", que nunca salieron de los términos de la finca, la fomentaron y ensancharon hasta convertirla en una de las más importantes de la región; pero, multiplicada y enriquecida la familia, unos tiraron hacia las ciudades, otros se quedaron bajo los techos de palma del hato, y a la apacible vida patriarcal de los primeros Luzardo sucedió una desunión y ésta trajo la discordia que había de darles trágica fama.
Animará la virgen tierra la sangre de los finos brutos que da la pecuaria Inglaterra; irán cargados de tributos los pesados carros férreos que arrastran candentes y humeantes los aulladores elefantes de locomotoras veloces; segarán las mieses las hoces de artefactos casi vivientes; habrá montañas de simientes; como en litúrgico aparato se herirán miles de testuces en las hecatombes bovinas; y junto al bullicio del hato, semejantes a ondas marinas irán las ondas de avestruces.
Ahí te lo traen. En seguida ensilló su caballo y cogió el camino del hato. Llegó a la casa, sedirigió a la sala donde se había desarrollado la primera escena de la tragedia, se encerró allí, previa prohibición absoluta de que se le molestara, se quitó del cinto la lanza y la hundió hasta la empuñadura en la pared de bahareque, en el mismo sitio donde la habría clavado, la noche de la funesta lectura, a través del corazón del hijo, pues fue allí, se decía, y en el momento de proferir su tremenda amenaza, donde y cuando había dado muerte a Félix y quería tener ante los ojos, hasta que se le apagasen para siempre, la visión expiatoria del hierro filicida hundido en el muro.
Pues así es —respondió el señor—, ponle luego el collar de Leoncillo, el perro que se murió, y denle la ración que a los demás, y acaríciale, porque tome cariño al hato y se quede en él .
Vuelto en sí del embrujamiento de las nostalgias, se encontró con que ya tenía más de dieciocho años y en punto de instrucción, muy poca cosa sobre la que trajo del Arauca; pero se propuso recuperar el tiempo perdido y se entregó con ahinco a los estudios. A pesar de los motivos que tenía para aborrecer Altamira, doña Asunción no había querido vender el hato.