haragán

(redireccionado de haraganes)
También se encuentra en: Sinónimos.

haragán, a

(De origen incierto.)
adj./ s. Que evita el trabajo es un haragán que se pasa el día durmiendo. desocupado, flojo, gandul, holgazán, ocioso diligente, trabajador

haragán, -gana

 
adj.-s. Holgazán.

haragán, -gana

(aɾa'γan, -'γana)
sustantivo masculino-femenino
persona que tiene poca disposición para hacer algo Tu hija hace su trabajo y el haragán de su hermano nunca hace nada.
Traducciones

haragán

dropo

haragán

dagdriver

haragán

lazy, idle

haragán

mallaboremulo

haragán

paresseux

haragán

léhütõ

haragán

scurra

haragán

lamzak, luierik, luilak

haragán

dagdriver

haragán

armaceiro

haragán

fancazzista

haragán

dagdrivare

haragán

كسول

haragán

leniwy

haragán

мързелив

haragán

líný

haragán

laiska

haragán

게으른

haragán

/ana
A. ADJ (= vago) → idle, lazy
B. SM/F (= holgazán) → layabout, idler
C. SM (Caribe) (= fregona) → mop
Ejemplos ?
La película es acusada de racismo por la muy mala imagen dada a la población negra y especialmente a los esclavos libertos tras la Guerra de Secesión, tachando a éstos de haraganes, borrachos, ansiosos tan sólo de robar propiedades de sus antiguos amos y de violar mujeres blancas, al punto que en el desenlace se aprecia unas mujeres sureñas, secuestradas por un liberto armado, salvadas de una violación in extremis gracias a los hombres del Ku Klux Klan.
Para Cherbuliez, "los terratenientes son haraganes que viven a costa de los demás" y "lo que hace a la tierra productiva son los capitales invertidos en la industria".
Se ha embrutecido a fuerza de malos tratamientos, se les ha enseñado a viciosos para explotarlos y para dominarlos, y una vez caídos en el vicio, se les ha tratado de imbéciles, de haraganes, de rehacios al progreso, de sucios, de incivilizables.
Entre los pajonales y los juncales viven los bichos dañinos y la gente perversa; todo lo malo se junta; se esconden allí los gauchos haraganes, atorrantes y ladrones; y también los tigres y los pumas, mientras no los aleje la población, al tupirse.
Hallándome en semejante coyuntura gravité naturalmente hacia Londres, sumidero enorme donde van a dar de manera fatal cuantos desocupados y haraganes contiene el imperio.
Otros son haraganes, para quienes la campeada no pasa de un pretexto para visitas y conversaciones en todos los puestos de la vecindad, y no faltan tampoco peones pícaros que de cuando en cuando, fingen haber perdido la tropilla, para andar con licencia a campear hacienda de otra laya, cuando no de marca ajena.
Entonces, como zapatistas que somos, pensamos que no bastaba con dejar de dialogar con el gobierno, sino que era necesario seguir adelante en la lucha a pesar de esos parásitos haraganes de los políticos.
Y debe unirse a esto, si es preciso, el terror de esos dogmas singulares según los que pasan las almas de los hombres tímidos a cuerpos de mujeres, expuestas por su debilidad a ser injuriadas; que convierten a los asesinos en bestias feroces, a los borrachos en puercos o en jabalíes, a los hombres ligeros y frívolos en pájaros, y a los que son perezosos y haraganes, ignorantes y estúpidos, en pescados.
Era enemigo de ese aparato, tan común, en ciertos establecimientos, de mantener una punta de haraganes que, todo el día, se lo pasan haciéndose los muy atareados y que, al fin y al cabo, no hacen nada.
Cuando el cielo comenzó a desteñirse sobre las lomas, abrió la boca, mantuvo su oscura oquedad vuelta hacia sus nietos y lanzó un rugido: ¡Arriba, arriba, arriba! -los golpes comenzaron a llover-. ¡A levantarse haraganes! ¿Hasta cuándo vamos a estar así?
«Iban los indios (dice un cronista) a verlos arar, asombrados de una cosa para ellos tan monstruosa, y decían que los españoles, de haraganes, por no trabajar, empleaban aquellos grandes animales».
Otros hay que no conocen del idioma nacional más que una palabra: «¡Caña!» Todos están, en terreno indiviso, con los mismos derechos, los que viven de robo, como los que se dedican a cultivar la tierra y a criar hacienda; para el progreso de las localidades donde se encuentran, sería mejor repartirles la tierra, dando a cada individuo o familia su título de propiedad, pues así pronto venderían su lote los haraganes a los que trabajan; yéndose del pago, a vagar a otra parte y a desaparecer, elemento indigno de ser otra cosa que indio.