Ejemplos ?
-¿Qué valen vuestros sueños, si no los comunicáis? Hacedlos universales y los haréis verídicos. Mientras los guardéis para vosotros, los tendremos por falsos.
(respondió Rubens exasperado.) -Yo me encargo de que así suceda. - ¡Oh! ¡No lo haréis! (exclamó el fraile.) ¡Haríais muy mal, señor Rubens!
EL CAPITÁN: Yo entiendo, señor don Luis, que si veis las joyas por vuestros ojos, calmaréis vuestros enojos y más justicia me haréis.
Sócrates: Porque mirándoos en esta luz, os veréis vosotros mismos, y conoceréis vuestros verdaderos bienes. Alcibíades: Sin duda. Sócrates: Y obrando así, ¿no haréis siempre el bien? Alcibíades: Ciertamente.
Sócrates: Pero si gobernáis injustamente, y en lugar de suspirar por la verdadera luz, os fijáis en lo que está sin Dios y lleno de tinieblas, no haréis, sin que pueda ser de otra manera, sino obras de tinieblas, porque no os conoceréis a vosotros mismos.
a biblia enseña esto: No haréis para vosotros ídolos,ni escultura,ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy Jehová vuestro Dios.guardar mis dias de reposo, y tened en reverencia mi santuario.
MARGARITA Por el huerto. DON JUAN Estaré a punto. Traeré escala pequeña, y al dar las dos me haréis seña. MARGARITA Y haré cuanto os plazca a vos.
Y mucho os ruego, pues a todos es notorio todo esto, que así como hasta aquí a mí me habéis tenido y obedecido por señor nuestro de aquí adelante tengáis y obedezcáis este gran rey pues él es vuestro natural señor y en su lugar tengáis a este su capitán; y todos los tributos y servicios que hasta aquí a mí me haciades, lo haced y dad a él, porque yo asimismo tengo que contribuir y servir con todo lo que me mandare; y demás de hacer lo que debéis y sois obligados, a mí me haréis en ello mucho placer”.
Muñoz sugiere a su amo que 3 (Sale DOÑA BEATRIZ en traje de cazadora, con plumas y escopeta, retirándose de DON JUAN, que sale siguiéndola, vestido de camino.) DOÑA BEATRIZ Caballero, si adelante pasáis, haréis que mi ira con la voz desta escopeta responda a vuestra osadía.
Nada más, Critón, que lo que siempre os he recomendado: que tengáis cuidado con vosotros mismos, y con ello me haréis un favor, y también a mi familia y a vosotros mismos, aunque ahora nada me prometáis; porque si os abandonarais y no quisierais seguir los consejos que os he dado, de muy poco servirían todas las promesas y protestas que me hicierais hoy.
-Hela aquí: vuelvo cerca de mi inocente corderillo; condúzcolo cerca de vosotros, que por supuesto, le haréis una magnífica acogida.
-Sí- dijo el rey, y dirigiéndose al poeta: -Daréis vueltas a un manubrio. Cerraréis la boca. Haréis sonar una caja de música que toca valses, cuadrillas y galopas, como no prefiráis moriros de hambre.