halagar

(redireccionado de halagan)
También se encuentra en: Sinónimos.

halagar

(Del ár. halag, tratar bondadosamente.)
1. v. tr. Alabar a una persona por interés y con el fin de conseguir algún beneficio halaga al director para conseguir un ascenso. adular, dar coba, lisonjear, mimar
2. Causar una cosa satisfacción en el amor propio de una persona me halaga que te gusten mis novelas. agradar, enorgullecer, festejar, gustar, regalar molestar, ofender
3. Dar muestras de afecto a una persona.
4. Gustar una cosa a una persona me halagan mucho tus opiniones. complacer, satisfacer
NOTA: Se conjuga como: pagar

halagar

 
tr. Dar [a uno] muestras de afecto.
Dar [a uno] motivo de satisfacción o envanecimiento.
Adular.

halagar

(ala'γaɾ)
verbo transitivo
alabar interesadamente a una persona Se lo pasa halagándola para seducirla.

halagar


Participio Pasado: halagado
Gerundio: halagando

Presente Indicativo
yo halago
tú halagas
Ud./él/ella halaga
nosotros, -as halagamos
vosotros, -as halagáis
Uds./ellos/ellas halagan
Imperfecto
yo halagaba
tú halagabas
Ud./él/ella halagaba
nosotros, -as halagábamos
vosotros, -as halagabais
Uds./ellos/ellas halagaban
Futuro
yo halagaré
tú halagarás
Ud./él/ella halagará
nosotros, -as halagaremos
vosotros, -as halagaréis
Uds./ellos/ellas halagarán
Pretérito
yo halagué
tú halagaste
Ud./él/ella halagó
nosotros, -as halagamos
vosotros, -as halagasteis
Uds./ellos/ellas halagaron
Condicional
yo halagaría
tú halagarías
Ud./él/ella halagaría
nosotros, -as halagaríamos
vosotros, -as halagaríais
Uds./ellos/ellas halagarían
Imperfecto de Subjuntivo
yo halagara
tú halagaras
Ud./él/ella halagara
nosotros, -as halagáramos
vosotros, -as halagarais
Uds./ellos/ellas halagaran
yo halagase
tú halagases
Ud./él/ella halagase
nosotros, -as halagásemos
vosotros, -as halagaseis
Uds./ellos/ellas halagasen
Presente de Subjuntivo
yo halague
tú halagues
Ud./él/ella halague
nosotros, -as halaguemos
vosotros, -as halaguéis
Uds./ellos/ellas halaguen
Futuro de Subjuntivo
yo halagare
tú halagares
Ud./él/ella halagare
nosotros, -as halagáremos
vosotros, -as halagareis
Uds./ellos/ellas halagaren
Imperativo
halaga (tú)
halague (Ud./él/ella)
halagad (vosotros, -as)
halaguen (Uds./ellos/ellas)
Pretérito Pluscuamperfecto
yo había halagado
tú habías halagado
Ud./él/ella había halagado
nosotros, -as habíamos halagado
vosotros, -as habíais halagado
Uds./ellos/ellas habían halagado
Futuro Perfecto
yo habré halagado
tú habrás halagado
Ud./él/ella habrá halagado
nosotros, -as habremos halagado
vosotros, -as habréis halagado
Uds./ellos/ellas habrán halagado
Pretérito Perfecto
yo he halagado
tú has halagado
Ud./él/ella ha halagado
nosotros, -as hemos halagado
vosotros, -as habéis halagado
Uds./ellos/ellas han halagado
Condicional Anterior
yo habría halagado
tú habrías halagado
Ud./él/ella habría halagado
nosotros, -as habríamos halagado
vosotros, -as habríais halagado
Uds./ellos/ellas habrían halagado
Pretérito Anterior
yo hube halagado
tú hubiste halagado
Ud./él/ella hubo halagado
nosotros, -as hubimos halagado
vosotros, -as hubísteis halagado
Uds./ellos/ellas hubieron halagado
Pretérito Perfecto de Subjuntivo
yo haya halagado
tú hayas halagado
Ud./él/ella haya halagado
nosotros, -as hayamos halagado
vosotros, -as hayáis halagado
Uds./ellos/ellas hayan halagado
Pretérito Pluscuamperfecto de Subjuntivo
yo hubiera halagado
tú hubieras halagado
Ud./él/ella hubiera halagado
nosotros, -as hubiéramos halagado
vosotros, -as hubierais halagado
Uds./ellos/ellas hubieran halagado
Presente Continuo
yo estoy halagando
tú estás halagando
Ud./él/ella está halagando
nosotros, -as estamos halagando
vosotros, -as estáis halagando
Uds./ellos/ellas están halagando
Pretérito Continuo
yo estuve halagando
tú estuviste halagando
Ud./él/ella estuvo halagando
nosotros, -as estuvimos halagando
vosotros, -as estuvisteis halagando
Uds./ellos/ellas estuvieron halagando
Imperfecto Continuo
yo estaba halagando
tú estabas halagando
Ud./él/ella estaba halagando
nosotros, -as estábamos halagando
vosotros, -as estabais halagando
Uds./ellos/ellas estaban halagando
Futuro Continuo
yo estaré halagando
tú estarás halagando
Ud./él/ella estará halagando
nosotros, -as estaremos halagando
vosotros, -as estaréis halagando
Uds./ellos/ellas estarán halagando
Condicional Continuo
yo estaría halagando
tú estarías halagando
Ud./él/ella estaría halagando
nosotros, -as estaríamos halagando
vosotros, -as estaríais halagando
Uds./ellos/ellas estarían halagando
Sinónimos

halagar

transitivo
1 lisonjear, adular*, dar coba, hacer la pelota, obsequiar, regalar, agasajar, festejar, acariciar, sobar el lomo, incensar. castigar, prohibir, desdeñar.
Acariciar sugiere principalmente el sentido material de hacer caricias. Lisonjear e incensar, es halagar con alabanzas. Agasajar y festejar, aluden a demostraciones exteriores de afecto, estimación o respeto; obsequiar y regalar hacen pensar en dádivas o comodidades que se procuran al halagado. Adular se toma en sentido peyorativo, y envuelve la idea de halagar a una persona con fines interesados.
Traducciones

halagar

chválit, lichotit

halagar

komplimentere, smigre

halagar

imarrella, kehua

halagar

komplimentirati, laskati

halagar

おだてる, ほめる

halagar

아첨하다, 칭찬하다

halagar

ge komplimang, smickra

halagar

ชมเชย, ยกยอ

halagar

khen ngợi, nịnh nọt

halagar

奉承, 称赞

halagar

VT
1. (= adular) → to flatter
2. (= agradar) → to please, gratify
es una perspectiva que me halagait's a pleasant prospect
3. (anticuado) (= mostrar afecto) → to show affection to
Ejemplos ?
No nos extravían rencores, no nos halagan ambiciones, sólo queremos ser libres e iguales, como hizo el Creador a todos los hombres.
Quieren la cercanía de tu piel y de tu sangre. Te halagan como a un dios o a un demonio; lloriquean delante de ti como delante de un dios o de un demonio.
De igual festín hemos disfrutado en la tienda del Atrida Agamemnón que ahora aquí, donde podríamos comer muchos y agradables manjares, pero los placeres del delicioso banquete no nos halagan porque tememos, oh alumno de Zeus, que nos suceda una gran desgracia: dudamos si nos será dado salvar o perder las naves de muchos bancos, si tú no te revistes de valor.
Es hora ya de que te descubramos el objeto de los placeres singulares que se proponían: Es aceptado por los verdaderos libertinos que las sensaciones transmitidas por el órgano del oído son las que halagan más e impresionan más vivamente; en consecuencia, nuestros cuatro criminales, que querían que la voluptuosidad penetrase en sus corazones lo más profundamente posible, habían imaginado a tal efecto una cosa bastante singular.
Te las ofrece, pues, y sólo implora Que, mientras que te halagan a porfía, Des paso a sus soldados sin demora Por el valle que mira al mediodía.» Mothé quedó suspenso, embelesado: Seis pupilas azules le ablandaban El corazón calloso y embotado Y otras seis todas negras fascinaban.
Venimos a ser, en lo que nuestras fuerzas permitan, la voz del país que quiere ser justa, prudente y económicamente gobernado, la voz del propietario que desea paz y seguridad, del agricultor que anhela ensanchar su mercado, del industrial que busca facilidades para su fabricación, del comerciante que necesita libertad para su tráfico, del consumidor que sufre las consecuencias de las trabas económicas y los impuestos absurdos, del obrero, cansado de ver que son muchos los que le halagan y adulan y pocos los que prudente y eficazmente trabajan por mejorar su condición moral y material.
Con equidad para todos los derechos, con piedad para todas las ofensas, con vigilancia contra todas las zapas, con fidelidad al alma rebelde y esperanzada que la inspira, la revolución no tiene enemigos, porque España no tiene más poder que el que le dan, con la duda que quieren llevar a los espíritus, con la adulación ofensiva e insolente a las preocupaciones que suponen o halagan en nuestros hombres de desinterés y grandeza, los que, so capa de amar la independencia de su país, aborrecen a cuantos la intentan, y procuran, para cuando no la puedan evitar, ponerse de cabeza, dañina y estéril, de los sacrificios que ni respetan ni comparten.
El excelentísimo señor don Gaspar de Avilés y Fierro, virrey del Perú, no obstante ser hijo de marqués (y de marqués que escribió una obra en dos tomos, impresa en Madrid en 1780, sobre heráldica o ciencia del blasón), daba poquísima importancia a las distinciones y pergaminos que halagan la vanidad de los mortales.
La costumbre de sofocar en un respetuoso silencio estos sentimientos pudo contener a mis representados en medio de las justas esperanzas que los halagan, y si hombres enemigos del bien de su país no los hubiesen alarmado con el aparato de una verdadera agresión, seguiría agitándose la gran causa de la Provincia sin intervención de los principales autores que deben concurrir en ella.
Acaso tú su altísimo sentido Con entrañas de madre penetrabas; Yo acaso me creía, Con infantil y amarga vanagloria, Digno de las recónditas caricias Que halagan al amado de los dioses En el tálamo excelso de la muerte; Abrazos regalados, Cual no los dio jamás mortal alguna; Besos que infunden en los labios fríos, No eterno anhelo, mas el goce eterno De otra inmortal, fecunda primavera, Rica de nueva flor y granos de oro.
Casi se había querido excluir al presidente, porque se desconfiaba de la depravación de sus gustos; habían creído ser engañados en la elección de las mujeres por su maldita inclinación a la infamia y la degradación: él prometió no entregarse a sus excesos, y si cumplió su palabra no fue verosímilmente sin gran trabajo, porque una vez que la imaginación desbocada o depravada se ha acostumbrado a esa índole de ultrajes al buen gusto y a la naturaleza, ultrajes que la halagan tan deliciosamente, es muy difícil volver a llevarla al buen camino: parece que el deseo de servir sus gustos le arrebata la facilidad de ser dueña de sus juicios.
Además, aseguran haber un templo suyo en la isla Diomedea, no muy distante del monte Gargano, situado en Apulia, y que estas aves andan volando alrededor de este templo, y que asisten allí continuamente, ocupándose en un ministerio tan santo y admirable como es tomar aguas en los picos y rociarle; y si acontece llegar allí algunos griegos, o descendientes de griegos, no sólo están, quietas, sino que los halagan y acarician; pero si acaso llegan otros de otra nación, acometen a sus cabezas y los hieren tan gravemente que a veces los matan; porque aseguran que con sus fuertes y grandes picos están suficientemente armadas para poder realizar esta empresa.