haiga


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Traducciones

haiga

(anticuado) SM (Esp) → big car, posh car
Ejemplos ?
¿A qué viene esa granizá de cosas esaborías? ¿Qué te he jecho yo pa que te haiga dao el tifus tan de mañana? -¿Que qué has jecho tú?
-Pos mira tú: en quitando lo del pesqui, lo que es en experencia y en güen fondo no quieo yo que haiga naide que me quite la bandera.
-¿Y pa cuándo está a la firma esa escritura? -Pa cuando haiga pa tos los menesteres. Ya tenemos la mar de cosas comprás: la cómoda, la mesa consola, una urna con su Virgen, dos floreros preciosísimos, una docena de sillas, dos cacerolas con baño de porcelana, diez cuadros con marcos doraos, qué sé yo, ¡la mar de cositas güenas!
-Sí que jué una charraná, pero como el padre de la Niña le tiée tanto apego cuasi como a ella al cubril en que ha nacío, como no hay en él parmo e tierra que no haiga regáo con el suor de su frente, como er día que le quitaran a él su lagarillo sería como si le quitaran el sol que lo alumbra y lo calienta, pos velay tú, el hombre encomenzó a machacar en la zagala diciéndole que si no consentía en dejar al Cristóbal y en casarse con el Zamora diba a tirarse de cabeza por el Tajo de los Azules.
-preguntóle a la vieja el no más joven señor Toño el Curruquero, uno de los más caracterizados patriarcas de los de pelo en pecho del distrito. -¿Qué quiée usté que me haiga jecho?
-¿Y qué ha con conseguío con ponerle a su gachí, sin que ésta le haiga faltao, una alcancía en la carita gitana?, ¿y qué ha conseguío con poner al Carambuco goliendo a algodones fenicáos?
Pos si no hay en toa la provincia un mozo de los de ácana que no le haiga jecho la ruea a esa gachí y que no haiga sacao lo mesmito que tú, y si no, aquí me tiées a mí, que no creo yo estar tampoco entoavía pa que me embalsamen, y tamién a mí un día que se me acalenturó el cuerpo mirándola, y porque me permití decirle que..., vaya..., cuasi na..., cuatro llenas y cuatro vacías, por poquito si tengo que darle parte al sereno, y no te creas tú que liemos sío sólo nosotros, que lo mismo que a ti y que a mí le pasó con ella al Pecoso, y mira tú que el Pecoso es un hombre con más tronío que un barreno y con más parneses que pecas, y, sin embargo, el gachó tuvo que virar der to y poner la proa a la mar, y «me alegro de verte güena».
-Pero con ésta y con la otra entoavía no me ha dicho usté por mo de quién ha sío el enganche. -¡Por mo de quién quiere usté que haiga sío!
Pus lo que me contesta el arma mía es que me trae el retrato de su padre, que de Dios haiga, y como ese retrato se lo jizo mi Antonio cuando estaba entoavía en la seca del colorín, pos es natural, el probetico mío está en él pa que lo jechen en espíritu de vino.
El hombre me decía que él diera los ojos de su cara por tenerte a la verita suya, pero que comprende que toa la razón la tiées tú manque él no te lo diga, porque le duele tener que dar su brazo a torcer; pero él comprende que tu madre jace bien en no querer dirse del lao de la sepurtura de su marío, tu padre, que de Dios haiga; y además dice que no jaces tú na demás, sino mu bien y mu requetebién, en no premitir en asepararte de la que te echó al mundo, porque la que no es güena hija no puée ser nunca ni güena mujer ni güena compañera.
-Oye tú, Lola: sabes tú que me va pareciendo a mí que no te va gustando que yo le jeche los cuatro piropos que se merece al Chumbera, y que si hoy tiées tú armá en corso esa carita graciosa, tal vez sea porque el mozo no ha vinío entoavía, porque se le haigan pegao las sábanas, u haiga perdío el tren, u le haiga sentao mal el desayuno.
Antonio se incorporó como un corcel al oír el clarín guerrero, y en los labios le brincó una rotunda afirmación, pero pudo contenerse, y -No, no es que la ofendes, sino que no me gusta que me la mientes, asín como está por la primera vez que ella te haiga mentao a ti pa naíta.