Ejemplos ?
¡Pobre hijo mío!... Dícenme que puede hacerse rico...; ¡y nosotros somos tan pobres! ¡Ofrecen tan poco para un hombre estos cuatro terrones que el Señor nos ha dado!...
A la mañana siguiente, los cuatro pares estaban también hechos, y por último, toda la obra que cortaba por la noche la hallaba concluida a la mañana siguiente, de manera que mejoró de fortuna y casi llegó a hacerse rico: Una noche cerca de Navidad, cuando acababa de cortar el cuero e iba a acostarse, le dijo su mujer: -Vamos a quedarnos esta noche en vela para ver quiénes son los que nos ayudan de esta manera.
Lo único que le sucedía a Esperanza, la del pelo castaño y la carita de cera, es que se acordaba siempre, siempre, de aquel mozo que marchó a América a hacerse rico, y que ya no escribió más ni mandó otra noticia de sí; y con este pensamiento fijo y clavado como un puñal, ni comía, ni dormía, ni tenía ganas de seguir viviendo.
Si un zapatero, para cada par de zapatos que completase con éxito, echase a perder el cuero de cuatro o cinco pares, además de perder el tiempo empleado en ellos, tendría la misma probabilidad de hacerse rico como los contemporáneos de usted las tenían con su sistema de empresas privadas, y su promedio de cuatro o cinco fracasos por cada éxito.
¿Por qué era esto?" "Porque el capitalista particular, esperando hacerse rico pagando insuficientemente a sus empleados, calcularía vender su producto, no al grupo particular de trabajadores a los que había estafado, sino a la comunidad en general, que consistía en los empleados de otros capitalistas que no habían tenido tanto éxito en estafar a sus trabajadores, quienes por consiguiente tendrían algo que comprar.
Supo que yéndose algo lejos de la ciudad, se encontraban campos sin dueño, donde, si bien se corría algún riesgo de tener que pelear a veces con los indios, también podía uno hacerse rico pronto, con tal que lo favoreciese un poco la suerte; y con los pesitos que había podido ahorrar, salió para el Sur.
Un negocio, con que casi casi podía hacerse rico, le habían propuesto, que era meterse a matutero; pero Perico rechazó indignado la proposición, considerando que tan ladrón es el que contrabandeando roba la hacienda de un pueblo o una nación, como el que, horadando una pared o abriendo con ganzúas una puerta, roba la hacienda de un particular.
Un año, el día de la fiesta de Retamarejo, unos cómicos que vinieron por aquí echaron una comedia que la intitulan Mi secretario y yo, y recuerdo que en ella decía uno: No me ocurre el pensamiento, de tenerme por borrico, que quien sabe hacerse rico tiene sobrado talento.
La tierra, los indios, las leyes, las instituciones, eran prerrogativas del poder, dádivas o concesiones para hacerse rico a toda costa y en breve tiempo, para regresar a “la madre patria”; ya que los españoles siempre se consideraron extranjeros en la Nueva España.
Y aun así, a primera vista, de veras sonaba formidable." "Manifiestamente," dijo el doctor, "los incentivos para la producción de la riqueza bajo un sistema que manifiestamente resulta en la hambruna perpetua deben ser ineficaces, y realmente no necesitamos considerarlos más; pero vuestros economistas alabaron tan sumamente la ambición de hacerse rico como motivo económico y objetaron con tanta fuerza la igualdad económica porque habría acabado con él, que puede estar bien decir una palabra en cuanto al auténtico valor del deseo de riqueza como motivo económico.
La esperanza de hacerse rico algún día, que antes de la guerra había acariciado todo americano con arrestos, ahora prácticamente estaba más allá del horizonte del hombre, nacido para la pobreza.
FCE, México, 1965 Hernán Cortés nace en 1485 en Medellín, España, de familia humilde, trata de estudiar en Salamanca, “pero como desde temprana edad fue muy dado a las mujeres y a burlar maridos” sufre un percance que le impide embarcarse con Fray Nicolás de Ovando y a los 19 años (1504) llega a la isla Española con la esperanza de todo joven de su época, de hacerse rico en breve tiempo.