Ejemplos ?
He tomado el café con mi hija en las rodillas, y en una actitud que ha sorprendido a mi mujer. —Hace tiempo que no te veía así—me dice con su voz seria y triste.
Critón: Es hombre con quien llevo alguna relación; me ha visto aquí muchas veces, y me debe algunas atenciones. Sócrates: ¿Acabas de llegar, o hace tiempo que has venido?
Finalmente exclamó: -El Mokri murió por culpa de tu mujer Rahutia. El babuchero repuso, fríamente: -Rahutia no es mi mujer. Hace tiempo que la repudié a causa de su mala conducta.
En la esfera de sus capacidades, los pueblos de América Latina pugnan desde hace tiempo por la distensión y el freno de la carrera armamentista, comprometen su acción para evitar conflictos regionales y ajustan su conducta al Derecho.
Si ha sido casamiento por amor o por interés no te lo diré; pero yo creo que se querían; ya sabes que hace tiempo que se conocían; dónde se han visto, y dónde se han tratado, nadie lo sabe, porque al fin los padres siempre han andado por distinto lado, pero los chicos son el diablo; ello es que de la noche a la mañana nos hemos encontrado hecha la boda.
Por lo cual, venga, los optados amores de vuestro ánimo desposad. Reciba el esposo con feliz pacto a la divina, sea dada, ansioso ya hace tiempo, la novia al marido.
Le dejaré firmado un documento. Tengo desde hace tiempo comprometida a la gente, y era preciso decidirse. Fray Ambrosio no falta a su palabra.
Decía Mitre: “Mis apuntes tenderán en preferencia a la historia de estos países y muy especialmente de su inmortal revolución. Hace tiempo que me ocupo de este trabajo.
Esta carta te la envío, en consecuencia, por intermedio de Dolores, a quien le ruego trasmitírtela a la mayor brevedad.- Me tienen desde hace tiempo huérfano de informes fidedignos y sustanciales sobre lo que pasa allí.
Acabó usted resueltamente, y con el beneplácito de la nación entera, con un dualismo político estorboso para la unidad de su administración; estorboso porque cargaba desde hace tiempo un lastre harto pesado para quien, como usted, anhelaba gobernar honestamente y sin afanes de lucro.
Del mismo modo: ¿Por qué los cánones penitenciales que de hecho y por el desuso desde hace tiempo están abrogados y muertos como tales, se satisfacen no obstante hasta hoy por la concesión de indulgencias, como si estuviesen en plena vigencia?
Así deviene gestión fundamental de la educación y del magisterio, centrar a los estudiantes en el esfuerzo auto reflexivo para que, a través de la construcción de sus propios conocimientos proyectados en realizaciones evidentes que, como he advertido, he denominado desde hace tiempo, objetos-lenguaje, proyecten sus necesidades de comprender, sentir y vivir los grandes valores de la vida, de la sociedad y de la cultura y lograr con ello, seguridad, amor, pertenencia, aprecio, saber; necesidades de plenitud humana.