Ejemplos ?
-preguntaron a Rubens sus discípulos, que ya habían alcanzado el cuadro. - En este ángulo ha habido un nombre escrito (respondió el maestro); pero hace muy pocos meses que ha sido borrado.
Oigamos a D. Basilio. Hace diez y siete años que ardía en España la guerra civil. Carlos e Isabel se disputaban la corona, y los españoles, divididos en dos bandos, derramaban su sangre en lucha fratricida.
uerer es poder. Don Basilio, ¡toque V. la corneta, y bailaremos! Debajo de estos árboles no hace calor... --Sí, sí..., D. Basilio: ¡toque V.
La alcoholizada le contestó pintoresca reata de injurias sobre el tema de la profesión. La moza tuerta solo refunfuñó: -¡Nos deje en paz! Vusté no nos hace el trabajo. Raimundo, por su parte, ni se volvió.
Yo tenía muchas, muchas ganas de un chiquillo, ¿sabes? No te lo decía por no afligirte. Hace catorce años que nos hemos casado, de manera que ya las esperanzas...
A él, por sus aficiones, le llaman el tío Juan del Aguardiente, y a ella la conocen todos por Bocarrachada (Bocarrota), porque dice cada cosaza que asusta; pero no crea usted que se contenta con decir; apenas nota que su marido hace eses, le mide las costillas con ese mismo horcado de cargar el tojo.
Heredia se puso también serio, y dijo con mucho desparpajo: - Pues, señor, vengo a que se me den los mil reales. - ¿Qué mil reales? - Los ofrecidos hace días, en un bando, al que presente las señas de Parrón. - Pues ¡qué!
una _especialidad_, como dicen ustedes ahora...; pero también es cierto que hace dos años regalé mi corneta a un pobre músico licenciado, y que desde entonces no he vuelto...
- Pero ¿sabes tú la importancia de lo que dices? ¿Sabes que hace tres años que se persigue a ese monstruo, a ese bandido sanguinario, que nadie conoce ni ha podido nunca ver?
¡justo!..., eso es..., ¡la corneta de llaves! --¿Hace falta un corneta de llaves?--preguntó el General, volviéndose a la banda de música.
¿Ha enviado usted a llamar a mi primo, para que me saque de aquí y nos veamos todos libres de impertinencias y ceremonias? -¡Sí, señor Capitán Veneno! Hace media hora que la portera le llevó el recado...
Cinco segundos, cinco siglos, tardó la contestación. --Sí, mi General; hace falta, -respondió el Músico mayor. --Pues sacad a ese hombre de las filas, y que siga la ejecución al momento, -exclamó el jefe carlista.