Ejemplos ?
Y entonces, ¡vamos!, ¿por qué lo decíamos? Por lo de siempre, por decir algo, por hablar a tontas y a locas. (Esto de tontas y locas es un decir, y no va con mis paisanas.) Ya de gallo viejo y duro de espolones he venido a adquirir largas y auténticas noticias de Boqui y de su custodia, y eso es lo que hoy, pues no soy egoísta, van también a saber los benévolos lectores de mis tradiciones.
Jacinto Benavente, sin embargo, el día que le invitaron a dar una conferencia en el Lyceum, al parecer ironizó: "A mí no me gusta hablar a tontas y a locas".