habituarse

habituarse

(aβi'tuaɾse)
verbo pronominal
1. adquirir una persona una conducta como hábito Se habituó a levantarse al alba.
2. dejar de ser molesta o extraña una cosa para una persona Le costó habituarse a sus nuevos vecinos.
Traducciones

habituarse

accustomoneself, getused

habituarse

abituare
Ejemplos ?
Otros cineastas desarrollaron diferentes métodos para sus grabaciones; algunos insistían en que su sujeto tenía que habituarse a la presencia de la cámara antes de empezar a grabar la versión definitiva.
Al principio ella está impresionada por su rudeza, pero una vez en la cabaña, donde pasarán el largo invierno dedicados a la caza, ambos empezarán a habituarse el uno al otro.
Ya que las copas se pueden utilizar en cualquier momento del mes, la mujer puede practicar la inserción y extracción cuando no está menstruando para habituarse.
La evaluación inicial reveló que una mitad de su cuerpo era mucho más fuerte, después de habituarse a compensar la fuerza G rezultante de maniobras de giro a la izquierda (como piloto de carreras).
Los instrumentos de arco como el violín no tienen trastes ni marcas sobre el diapasón, por lo que el intérprete debe habituarse a encontrar el lugar exacto para colocar los dedos, de lo contrario lo que toque no estará afinado.
Recomendaciones El Agente Sanitario tiene que habituarse al carácter “sui generis” de su misión, mitad social, mitad para-médica.
El comentario general de la población es que este ciclón fue mucho menos severo que el de 2005. De todos modos, Uruguay comienza a habituarse a que "cada 7 años le toca un temporal".
Se presenta como el pensamiento estratégico para utilizar y regular la propia actividad de aprendizaje y habituarse a reflexionar sobre el propio conocimiento.
Los habitantes de otras provincias argentinas (las mayorías del norte de Argentina) donde dos hombres no suelen saludarse jamás con un beso suelen habituarse rápidamente a esta costumbre.
Es decir los empleados deben recibir instrucciones en cuanto a sus tareas y habituarse con las reglas y procedimientos establecidas dentro de la organización.
En marzo de 2014, anunció que formaría equipo con el patinador francés Bruno Massot. La nueva pareja empezó a entrenarse juntos en abril del mismo año en Chemnitz y a habituarse a sus técnicas diferentes.
A los 8 años de edad se mudó con su familia a Buenos Aires. Le costó habituarse a la vida en la ciudad. Vivía en la tradicional Avenida de Mayo, a tres cuadras de la avenida Nueve de Julio, y todas las tardes caminaba hasta las plazoletas de esta última avenida ―en esa época la más ancha del mundo― para treparse a los árboles y recordar su vida en el Litoral.