gruñir


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gruñir

(Del lat. grunnire.)
1. v. intr. ZOOLOGÍA Emitir el cerdo y otros animales su voz.
2. Expresar una persona en voz baja su enfado o su disgusto cuando se le manda hacer una cosa seguro que está de mal humor porque lleva gruñendo toda la mañana. rezongar, refunfuñar
3. Producirse un ruido desagradable al rozar una cosa con otra. chirriar, rechinar
4. v. intr. y tr. ZOOLOGÍA Emitir un animal un sonido ronco al amenazar el perro gruñió al hombre que se acercaba.
NOTA: Se conjuga como: mullir

gruñir

 
intr. Dar gruñidos.
fig.Mostrar disgusto murmurando entre dientes.
Chirriar, rechinar una cosa.
V. conjugación (cuadro) [13] como tañer.

gruñir

(gɾu'ɲiɾ)
verbo intransitivo
1. producir su voz el cerdo Los cerdos gruñen expresando satisfacción.
2. emitir sonidos amenazantes ciertos animales Este perro gruñe al escuchar ruidos en el jardín.
3. murmurar entre dientes expresando enojo Está gruñendo porque no hacen lo que ella quiere.
Traducciones

gruñir

growl, snarl, to growl, groan, creak, grumble, grunt

gruñir

grogner

gruñir

vrčet

gruñir

knurre, snerre

gruñir

murista

gruñir

režati

gruñir

怒ってうなる, 歯をむきだしてうなる

gruñir

으르렁거리다

gruñir

knurre, snerr

gruñir

warknąć

gruñir

rosnar

gruñir

morra

gruñir

ขู่คำราม, คำราม

gruñir

hırlamak

gruñir

gầm gừ

gruñir

咆哮

gruñir

VI
1. [animal] → to grunt, growl
2. [persona] → to grouse, grumble

gruñir

vi to grunt
Ejemplos ?
Ésa no es forma de expresarse. El bebé volvió a gruñir, y Alicia le miró la cara con ansiedad, para ver si le pasaba algo. No había duda de que tenía una nariz muy respingona, mucho más parecida a un hocico que a una verdadera nariz.
Pues bien, yo gruño cuando estoy contento, y muevo la cola cuando estoy enfadado. Por lo tanto, estoy loco. - A eso yo le llamo ronronear, no gruñir - dijo Alicia. - Llámalo como quieras - dijo el Gato- .
El ocelote, como todas las bestias de grandes corpazos, no pudo más que medio meter la nariz en el escondite del tlacuachito y gruñir furiosamente.
Palabras sueltas de la guardiana, conversaciones con las vecinas, le ilustraron. La señá Carmela solía gruñir entre dientes: -Híspete, pavo, que mañana te pelan...
Ellos huían hacia el emparrado, con las orejas ardientes de los pescozones, mientras el viejo se arrastraba hasta el chiquero. Desde el fondo de su reducto el cerdo empezaba a gruñir.
Como se ve gruñir perro de casa, mirando al que se entró de fuera enfrente, estando en medio de los dos el hueso, que ninguno por él, de miedo, pasa, parando finalmente las iras del canículo suceso en que ninguno de los dos le come, obligando a que tome un palo algún criado, que los desparte airado y deja divididos, quedando el hueso en paz y ellos mordidos así feroz gruñía Zapaquilda envidiosa, efecto de celosa, aunque al gallardo Mizifuf quería: que hay mujeres de modo, que aunque no han de querer, lo quieren todo porque otras no lo quieran, y luego que rindieron lo que esperan, vuelven a estar más tibias y olvidadas.
Y una que trajo de color de oro mayo gentil espléndida mañana, con sol de fuego que arrancó resinas de las olientes montaraces jaras, e hizo bramar al encelado ciervo junto al aguaje en que su sed templaba, e hizo gruñir al jabalí espantoso...
Aprendió entonces a merodear de noche en los ranchos vecinos,avanzando con cautela, las piernas dobladas y elásticas, hundiéndoselentamente al pie de una mata de espartillo, al menor rumor hostil.Aprendió a no ladrar por más furor o miedo que tuviera, y a gruñir deun modo particularmente sordo, cuando el cuzco de un rancho defendía aéste del pillaje.
Apenas había puesto el pie en ella, cuando empezó a oír el gruñir de las garzas y el grito de los monos; mientras el canto de aquéllas se elevaba limpiamente hacia los cielos, el lamento de éstos llenó su espíritu de profunda tristeza.
A poco de iniciado este juego comenzamos a gruñir, luego nos afilamos las uñas en el tronco de los árboles, hasta que, cansados, nos echamos en el polvo del camino.
Por las noches, cuando la luna se levantaba, cogía a Pedro entre sus brazos y lo aplastaba tiernamente hasta hacerlo gemir. A esa hora el cerdo comenzaba a gruñir y el abuelo se quejaba como si lo estuvieran ahorcando.
Miraba por todas partes a derecha e izquierda, pero no podía dejar de levantar la cabeza y de gruñir de tiempo en tiempo aunque entre dientes.