gruñir

(redireccionado de gruñían)
También se encuentra en: Sinónimos.

gruñir

(Del lat. grunnire.)
1. v. intr. ZOOLOGÍA Emitir el cerdo y otros animales su voz.
2. Expresar una persona en voz baja su enfado o su disgusto cuando se le manda hacer una cosa seguro que está de mal humor porque lleva gruñendo toda la mañana. rezongar, refunfuñar
3. Producirse un ruido desagradable al rozar una cosa con otra. chirriar, rechinar
4. v. intr. y tr. ZOOLOGÍA Emitir un animal un sonido ronco al amenazar el perro gruñió al hombre que se acercaba.
NOTA: Se conjuga como: mullir

gruñir

 
intr. Dar gruñidos.
fig.Mostrar disgusto murmurando entre dientes.
Chirriar, rechinar una cosa.
V. conjugación (cuadro) [13] como tañer.

gruñir

(gɾu'ɲiɾ)
verbo intransitivo
1. producir su voz el cerdo Los cerdos gruñen expresando satisfacción.
2. emitir sonidos amenazantes ciertos animales Este perro gruñe al escuchar ruidos en el jardín.
3. murmurar entre dientes expresando enojo Está gruñendo porque no hacen lo que ella quiere.
Traducciones

gruñir

growl, snarl, to growl, groan, creak, grumble, grunt

gruñir

grogner

gruñir

vrčet

gruñir

knurre, snerre

gruñir

murista

gruñir

režati

gruñir

怒ってうなる, 歯をむきだしてうなる

gruñir

으르렁거리다

gruñir

knurre, snerr

gruñir

warknąć

gruñir

rosnar

gruñir

morra

gruñir

ขู่คำราม, คำราม

gruñir

hırlamak

gruñir

gầm gừ

gruñir

咆哮

gruñir

VI
1. [animal] → to grunt, growl
2. [persona] → to grouse, grumble

gruñir

vi to grunt
Ejemplos ?
Admiraron después una suntuosa quinta circundada de bosques y jardines, con colosales invernáculos, donde había palmas gigantescas, helechos arborescentes, naranjos, limoneros, higueras de la India, orquídeas y mil otras plantas de los climas cálidos, y donde bramaban, gruñían y cantaban, en grandes jaulas, multitud de fieras y de aves.
Blasfemaban los pastores maldiciendo la fortuna de los amos y señores que habitaban los palacios de la mágica ciudad; y gruñían rencorosos como perros amarrados venteando los placeres y blandiendo los cayados que heredaron de otros hombres como cetros de la paz.
Los dormidos vinieron trotando donde estaban los demás. Al pasar junto a la poza, se llenaban de un sorbo la trompa. Gruñían y tanteaban el aire con la trompa.
Inmediatamente, con notable instinto, los perros se separan, y guardan todos los puntos de huida: al principio sólo gruñían sordamente, pero a una señal dada, llenaron el bosque con sus fuertes y discordes ladridos.