Ejemplos ?
Y los Reyes, tranquilos, repletos de paternal bondad, riendo el negrito con todos sus dientes, más blancos que piñones, presidían tal exposición, la de las canastas y la del escaparate, donde todas las variedades del aire de divertir a la infancia se agolpaban, colocadas hábilmente para tentar el deseo y el capricho de los chiquitines. Reproducidas en tamaños apropiados, todas las cosas útiles o gratas se desbordaban del escaparate tentador.
¡Ciego, profundo, infatigable corres, Como el torrente oscuro de los siglos En insondable eternidad...! ¡Al hombre Huyen así las ilusiones gratas, Los florecientes días, Y despierta al dolor...!
si adormeces al ángel de muerte, si cortas sus alas y embotas su espada, ¿será que por grande, por santo, por fuerte, te rinda sus himnos la tierra cansada? Da paz a los mares: tu aliento divino les rice las ondas con gratas.
Y esto con el agravante de decir que son ficciones de los poetas, como si los poetas fingieran también que son gratas y aceptas a los dioses.
Pasaste. edad de rosa, De los felices aiios, Y contigo mis gratas ilusiones .... Quedan en su lugar los desenganos Que brot6 el huracan de las pasiones.
(Décimo noveno) Durante esta comida continuaban las lecturas de la anterior hasta que las cansaban. Después sostenían gratas conversaciones sobre cosas útiles o sobre temas literarios.
Desatarás mis labios, si santo un pecador que llora alcanza, y gozosa a las gentes anunciará mi lengua tu alabanza. Que si víctima fueran gratas a Ti, las inmolará luego; pero no es sacrificio que te deleita el que consume el fuego.
El Historiador, sin ceñirse precisamente á la expedición de Acuña, empieza su narración desde la primera llegada de los Europeos al Archipiélago Asiático; cuenta su establecimiento, sus violencias, sus variaciones; describe el luxo, la riqueza y costumbres voluptuosas de aquellos Isleños; los ojos codiciosos con que las Naciones de Europa miraban las gratas producciones de su rico pais, las diversas tentativas mas ó menos afortunadas que contra él se proyectáron; los viages de Sarmiento y de Drack por el mar del Sur, incluyendo también ciertos episodios, que el gusto de aquel tiempo aplaudía, y aun ahora se leen con placer: todo pintado con destreza, y animado de un colorido que maravilla y suspende.
La campana de las torres fue horrible grito de alarma, nuncio de las enemigas destructoras algaradas; la campana de la iglesia era la voz de las gratas fiestas que el pueblo sencillo a un Dios de paz consagraba.
El hombre, en la ciudad, al pensar en el regreso de las aves viajeras, y en que había principiado el mes de las flores, y en que el día siguiente sería DOS DE MAYO, experimentaba solemnes y gratas sensaciones morales y patrióticas, que hablaban también a su alma de resurrección y eflorescencia...
Algo dijo de la famosa escena con Olózaga en la cámara real en 1844; mas no con la puntualización de hechos y claridad descriptiva que habrían sido tan gratas á quien enfilaba el oído para no perder nada de tan amenas historias...
No así huyera el cantor triste Que suspira sin remedio Y pensando está algún medio De aliviar su corazón, De ver la dorada estrella Que con su luciente llama En su horizonte derrama Las dichas que gratas son.