Ejemplos ?
Entonces se dio cuenta el diablo del engaño. Metió la mano en el establo y tiró de la de Jean, y la encontró bastante gorda para ser comida.
Soltó la indecencia gorda, provocando en el compadrío una explosión de risotadas, y chuscando un ojo añadió socarronamente: -¡A largas tierras, largos engaños!
En aquel instante, y antes de que pudiera responder a la muchacha la vendedora, golpearon suavemente en la puerta de la sala, y preguntó a la primera desde el corredor Mariquita la Pañolines: -Oye tú, Rosario, ¿está entoavía ahí la señá Rosalía, la vendeora? -Se la han llevao por gorda a la Jefatura?
ARTICULO 10.- Pertenecen a Honduras los territorios situados en tierra firme dentro de sus límites territoriales, aguas interiores y las islas, islotes y cayos en el Golfo de Fonseca que histórica, geográfica y jurídicamente le corresponden, así como las Islas de la Bahía, las Islas del Cisne (Swan Islands) llamadas también Santanilla o Santillana, Virillos, Seal o foca (o Becerro), Caratasca, Cajones o Hobbies, Mayores de Cabo Falso, Cocorocuma, Palo de Campeche, Los Bajos Pichones, Media Luna, Gorda y los Bancos Salmedina, providencia, De Coral, Cabo Falso, Rosalinda y Serranilla, y los demás situados en el Atlántico que histórica, geográfica y jurídicamente le corresponden.
-Pos mira tú por donde, de un solo acosón, voy a cargarme diez hombres a la bandola; que estoy yo ya mu jartico de jacer la vista gorda y de jacerme el lila con él y tan y mientras la cosa no han pasao de guiñás y de cuatro chuflas al paño, menos mal, podía aguantarse.
Sea como fuere; a la noticia de la providencia gubernativa, los corrales del Alto se llenaron, a pesar del barro, de carniceros, achuradores y curiosos, quienes recibieron con grandes vociferaciones y palmoteos los cincuenta novillos destinados al matadero. —Chica, pero gorda —exclamaban—.
Por un lado dos muchachos se adiestraban en el manejo del cuchillo tirándose horrendos tajos y reveses; por otro cuatro ya adolescentes ventilaban a cuchilladas el derecho a una tripa gorda y un mondongo que habían robado a un carnicero; y no de ellos distante, porción de perros flacos ya de la forzosa abstinencia, empleaban el mismo medio para saber quién se llevaría un hígado envuelto en barro.
Y efectivamente, las rentas de que Abdalá el Susi disfrutaba eran el producto de un robo de alhajas cometido en El Cairo, en perjuicio de una gorda y estúpida turista americana.
Todo lo cual era cierto, Porque el alcaide en Perona Almacenaba por años Su provision, que aunque corta Bastaba para su gente, Que descuidada y ociosa En la cuidad se ocupaba Todo el año sin zozobra. Y en esto siempre sus amos Hicieron la vista gorda Pues nunca anduvo la paga De la guarnicion de sobra.
Así, cuando llega el momento en que las pallas, esco- gidas entre las mozas solteras más bonitas, bailan la panatagua delante de las andas, nunca faltan, por lo menos, media docena de coronguinos que, armados de sendos garrotes, se lanzan sobre las odaliscas con el propósito de llevárselas, á usanza chilena, por la razón ó la fuerza. Allí se arma la gorda.
No tiene oficio ni beneficio..." Pero como estaba tan enamorada, dizque, se largó con él. -Una gorda murmuraba a otra del mismo peso.
Como el nuevo virrey había subs- tituido el tratamiento de muy nobles señores que hasta entonces se daba á los cabildantes, con el de nobles señores dijo riéndose don Martín, en pleno Cabildo de Potosí:— Ya le enseñaremos á tener crianza á ese virrey de mojiganga, que viene asaz des- comedido en el escribir.— El vejete, que había sido siempre revoltoso, creía conservar aún los bríos de su mocedad y vol- ver á armar la gorda.