garganta


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garganta

(De la raíz onomatopéyica garg-.)
1. s. f. ANATOMÍA Parte anterior del cuello un precioso collar adornaba su garganta. cuello
2. ANATOMÍA Espacio interno comprendido entre el velo del paladar y la entrada del esófago y la laringe me noto la garganta un poco irritada. garguero, gaznate
3. Voz del cantante nos admiramos de la potente garganta de la soprano.
4. GEOGRAFÍA Paso estrecho entre montañas, que forma un valle encajado. angostura, desfiladero, paso, puerto
5. GEOGRAFÍA Valle estrecho de pendientes abruptas. hoz
6. Parte más estrecha y delgada de una cosa coge la botella por la garganta. cuello
7. ANATOMÍA Parte superior del pie por donde está unido a la pierna.
8. Hendidura de algunas cosas la cuerda de la polea pasa por la garganta.
9. CONSTRUCCIÓN Abertura hecha en las fortificaciones para el uso de la artillería.
10. ARQUITECTURA Parte más estrecha de las columnas, balaustres y otras piezas la columna tiene la garganta acanalada.
11. NÁUTICA Zona más estrecha de un canal, puerto o paso en general.
12. tener a una persona atravesada en la garganta coloquial Sentir antipatía por ella le tiene atravesado en la garganta porque opina que es un pedante.
13. tener una buena garganta Tener una voz muy potente para cantar.

garganta

 
f. anat. Parte anterior del cue llo.
Espacio comprendido entre el velo del paladar y la entrada del esófago y la laringe.
anat. Parte superior del pie por donde está unido a la pierna.
Voz del cantante.
En la polea, ranura cóncava por donde pasa la cuerda.
Estrechamiento de la parte inferior de la caja de un fusil, entre el guardamonte y la culata.
arq. Parte más delgada y estrecha de las columnas, balaustres y otras piezas semejantes.
geol. Estrechura en un monte, en el curso de un río, etc.

garganta

(gaɾ'ganta)
sustantivo femenino
1. parte interna de los animales o personas que comunica la parte anterior del paladar con el esófago tener dolor de garganta
2. anatomía parte anterior del cuello de una persona o animal hacerse un rasguño en la garganta
3. geografía paso entre montañas hondo y estrecho atravesar una garganta
Sinónimos

garganta

sustantivo femenino
1 gola, gorja, pasapán (irón. y col.), garguero, gaznate, gañote (col.), tragadero.

garganta:

cuellocañón, estrechamiento, desfiladero, gaznate, tragadero, gañote,
Traducciones

garganta

gorge

garganta

Hals, Rachen

garganta

gola, gorgia

garganta

hrdlo, krk

garganta

hals

garganta

kurkku

garganta

grlo

garganta

のど

garganta

목구멍

garganta

keel

garganta

hals

garganta

gardło

garganta

garganta

garganta

горло

garganta

hals

garganta

คอ, ลำคอ

garganta

boğaz

garganta

cổ họng

garganta

喉咙

garganta

喉嚨

garganta

SF
1. (Anat) → throat, gullet; (= cuello) → neck
me duele la gargantaI have a sore throat
le tengo atravesado en la gargantahe sticks in my gullet
mojar la gargantato wet one's whistle
tener el agua a la gargantato be in great danger
2. [del pie] → instep
3. (Mús) → singing voice
tener buena gargantato have a good singing voice
4. [de botella] → neck
5. (Geog) (= barranco) → ravine, gorge; (= desfiladero) → narrow pass
6. (Arquit) [de columna] → shaft

garganta

f. throat, the area of the larynx and the pharynx; anterior part of the neck;
dolor de ___sore ___.

garganta

f throat
Ejemplos ?
Y como pensase que a Bruto le había sucedido lo mismo, siendo así que Bruto había vencido a César, dio su garganta, que se la cortase, a Pándaro, su liberto.
Qué requetebonita estaría ella con aquella falda de seda azul, con aquel mantón blanco y celeste ceñido de modo picaresco a su arrogante busto; con aquel collar en la redonda garganta, con aquellas arracadas de oro en lugar de los dos miserables aros de plata, cuya adquisición se remontaba a los tiempos en que casi andaba gateando.
El hombre se desplomó sobre el pecho, recuperó el equilibrio furiosamente, hizo caer redondo al niño como hubiera podido hacerlo un potrillo salvaje y después volvió hacia él un rostro al que le faltaba la mandíbula inferior; de los dientes superiores a la garganta, se abría un gran hueco rojo franqueado de pedazos de carne colgante y de esquirlas de hueso.
Paco Cárdenas se acordó de que él ganaba cuatro pesetas trabajando desde que el sol echaba sus luces hasta que se ponía, y en cambio de que el Gallareta vestía y vivía como un príncipe, que todo el día no hacía otra cosa que lucir el garbo por el distrito, que tenía en un dedo un solitario con el cual hubiera tenido él bastante para salir de apuros. Y pensando en todo esto, un profundo suspiro se escapó de su garganta.
El señor Paco, tras pasarse el dorso de la encallecida mano por los ojos, intentó arrancar a su amigo de junto a la muerta, a la vez que todos los que formaban el duelo, sorprendidos por el ruido de la terrible escena, penetraban en tropel en la estancia mortuoria, pero Joseíto, apartando un punto su rostro, tan pálido como el de ella, de Rosalía, contempló con expresión llena de atonía a todos los que le acababan de rodear, y sólo al ver a la señora Micaela, hizo explosión su dolor, hasta entonces mudo y reconcentrado, y un sollozo largo, ronco, desgarrador, sollozo que parecía haber roto al explotar las fibras de su corazón y todos los músculos de su garganta...
Sentose sobre una piedra jadeante y sudorosa; su rostro parecía cadavérico; un terrible desmayo enseñoreábase de todo su ser; un dolor lento, sordo, penetrante, aquel que con tanta frecuencia la atormentaba, empezó a llenarle de angustias; después sintió un ligero cosquilleo en la garganta, y ¡oh infame cosquilleo!
-exclamó lleno de asombro, al ver a éste, pálido, desencajado, con el hirsuto cabello sobre la frente y en los ojos la expresión de un dolor infinito, sin fondo, sin fronteras; a Joseíto, que flaco, amarillento, habíase tenido que apoyarse un punto contra el quicio de la puerta, como para no caer desplomado, y el cual, de pronto, como si tras el primer momento de estupefacción que en él produjera el trágico espectáculo, hiciera el dolor reaccionar todas sus energías, avanzó impetuoso como un torbellino y, febril, desatentado, con algo aterrador en los ojos, se arrojó sobre la muerta, casi la sacó del ataúd, juntó su rostro al de la muerta querida, y un grito ronco, un a modo de alarido, brotó de su garganta...
Al nombre odiado de Landolfo, Orso se estremeció de furor, y desnudando el puñal, iba a atravesar la garganta del pequeño...; pero éste, apacible, le sonreía, y su sonrisa era la sonrisa encantadora, inolvidable, de Lucía cuando su padre la acariciaba, en los días de la niñez.
Cuando penetró Joseíto en la habitación y vio a Rosario sentada en la mecedora, luciendo parte del brazo de intensa blancura y ceñido en la muñeca por anchas pulseras doradas; cruzadas las piernas de modo que dejaba ver el nacimiento de la pantorrilla que amenazaba hacer estallar la finísima media, y que ponía de relieve la magnífica redondez del muslo; libre la redonda garganta que ceñía un collar dorado, cuyos dijes reposábanle sobre la retadora curva del arrogante seno; cuando vio de aquel modo Joseíto a la Carabina, sintió algo que se le ponía sobre el corazón, y, tras algunos instantes de silencio y de mirar a Rosario como un náufrago la playa, exclamó trémulo y emocionado: -¡Ay, comadre de mi vía!
¡Qué bien canta el ruiseñor!” Aquella canción le venía constantemente a la lengua, y ésta era la que cantaba y silbaba en la noche de luna en que, cabalgando por la honda garganta, se dirigía a Weimar a visitar a Molly.
He aquí también a los jefes llamados Gavilán, Opresión; he aquí su poder: el hombre moría en camino de lo que se llama muerte súbita, viniéndole la sangre a la boca; entonces él moría, vomitando la sangre; a cada uno el cargo de romper la garganta, el corazón del hombre, para que muriese en camino, haciéndole llegar de repente a la garganta mientras marchaba; tal era el poder de Gavilán, Opresión.
No resistía más ese suplicio; exasperado me levantaba y me daba de golpes en la cabeza, quería gritar, pero una extraña fuerza me oprimía la garganta.