ganso


También se encuentra en: Sinónimos.

ganso, a

(Del gótico gans.)
1. s. ZOOLOGÍA Ave palmípeda de la que hay especies salvajes y una doméstica que es de color blanco o gris, con el cuerpo rechoncho y el pico aplanado, muy apreciada por su carne, hígado y plumón. ánsar
2. adj./ s. Se aplica a la persona que pretende ser graciosa pero resulta sosa e inoportuna. patoso
3. Se refiere a la persona que es lenta, torpe y perezosa siempre llega tarde porque es muy ganso. gandul
4. ganso bravo El que se cría sin ser domesticado.
5. hacer el ganso coloquial Hacer o decir tonterías para hacer reír hacía el ganso para que el niño dejara de llorar. gansear
NOTA: Nombre científico: (Anser, Branta, Dendrocygna y Alopochen.)

ganso, -sa

 
m. f. zool. Ave anseriforme de la familia anátidos (Anser anser), de cuello largo, patas cortas y pico casi tan largo como la cabeza, de color anaranjado.
adj.-s. fig.Díc. de la persona tarda, perezosa, que dice o hace boberías.
Díc. de la persona rústica.

ganso

('ganso)
sustantivo masculino
zoología ave palmípeda migratoria de hasta 1 m de longitud, de plumaje gris y blanco Los gansos hacen largos vueltos migratorios.
Sinónimos

ganso

sustantivo masculino
(ave) ánsar, ansarón.

ganso

, gansa
sustantivo y adjetivo

ganso:

ánadeansarón, cisne, holgazán, gracioso, vago, chistoso, ánsar, pato, oca, payaso, gandul, guasón,
Traducciones

ganso

oca

ganso

husa

ganso

gås

ganso

Gans

ganso

ansero

ganso

hani

ganso

hanhi

ganso

oie

ganso

אוז

ganso

guska

ganso

liba, lúd

ganso

ansere, oca

ganso

angsa

ganso

gæs

ganso

oca, papero

ganso

ガチョウ

ganso

거위

ganso

anser, avica

ganso

žąsis

ganso

zoss

ganso

gans

ganso

gås

ganso

gęś

ganso

ganso

ganso

gâscă

ganso

hus

ganso

gos

ganso

гуска

ganso

gås

ganso

kaz

ganso

гуска

ganso

ganso

ห่าน

ganso

con ngỗng

ganso

Гъска

ganso

ganso

/a
A. ADJ
1. (= grande) → huge, hefty
2. (= gandul) → lazy
3. (= estúpido) → idiotic (pey) (= bromista) → play-acting
¡no seas ganso!don't be an idiot!
4. (= atractivo) → hunky, dishy
V tb pasta 5
B. SM/F (= torpe) → idiot, dimwit; (= rústico) → country bumpkin, hick (EEUU)
C. SM (= ave) (gen) → goose; (= macho) → gander
hacer el gansoto play the fool, clown around
ganso salvajewild goose
Ejemplos ?
Señor, entre un Apolo y un ganso, preferid el Apolo, aunque el uno sea de tierra cocida y el otro de marfil." "¡Oh, la Poesía!" "¡Y bien!
Corazón: te reservo el mullido descanso de la coqueta villa en que el señor mi abuelo contaba las cosechas con su pluma de ganso.
Mirándose los dos severamente, después de sosegado el accidente, él con maúllo habló, y ella con mirlo, (que fuera harto mejor pegarla un chirlo); pero, por alegralle la sangría, le trujo su criada Bufalía una pata de ganso y dos ostiones.
Puede haber habido algunos de mi clase que estuviesen en el plano intelectual del pequeño Jack Horner en Mamá Ganso, quien llegó a la conclusión de que debía de ser un buen chico porque "sacó una ciruela", pero al menos yo no pertenecía a ese grado.
Oyólos, y aquellos días tan bien la audiencia le supo, que años después se hizo rajas en servicio suyo. En el ínterin nos digan los mal formados rasguños de los pinceles de un ganso sus dos hermosos dibujos.
Entonces, habiéndose apoderado el enemigo de toda la ciudad, sólo quedó ileso el monte Capitolino, el cual también le hubieran tomado si, durmiendo los dioses, por lo menos no estuvieran de vela los gansos; de cuyo suceso resultó que vino a caer Roma casi en la misma superstición de los egipcios, que adoran a las bestias y a las aves, dedicando sus solemnidades al ganso; mas no disputo, por ahora, en estos males casuales que conciernen más al cuerpo que al alma, y suceden por mano del enemigo o por otra desgracia o casualidad.
La coronela, no sabiendo ya cómo tapar el resuello a aquel ganso, le echa encima toda la ropa del colgador y hasta las sillas, y se vuelve a la sala; pero su hijo, derribando al suelo de un respingo todos los trastos que le sofocaban, coge una bota, tira con ella a su madre y la pega en el occipucio, en el instante en que esta atribulada mujer abría la puerta de la alcoba.
Los pasteles trufados de hígado de ganso, el champaña seco, los tintos tibios, las mujeres ojiverdes, las japonerías y la chifladura literaria, contestó Oscar Sáenz con displicencia, desde su sillón perdido en la sombra.
Había merendado en la playa; sus ojos tenían un jaspeado sanguinolento, y, al respirar, lo impregnaba todo de ese hedor de chufas que delata una pesada digestión de vino. ¡Gran noticia! Había visto en un merendero al Menut, a aquel ganso que tenía delante. Iba con su novia, una gran chica.
rase que se era y el mal que se vaya y el bien se nos venga, que allá por los primeros años del pasado siglo existía, en pleno portal de Escribanos de las tres veces coronada ciudad de los Reyes del Perú, un cartulario de antiparras cabalgadas sobre nariz ciceroniana, pluma de ganso u otra ave de rapiña, tintero de cuerno, gregüescos de paño azul a media pierna, jubón de tiritaña, y capa española de color parecido a Dios en lo incomprensible, y que le había llegado por legítima herencia pasando de padres a hijos durante tres generaciones.
No, había que rendirse a la evidencia. Era un ganso, nada más que un ganso. La armonía entre los chicos se restableció bien pronto.
Ignoro con qué soñarán los animales. Un proverbio parece, sin embargo, saberlo, pues pregunta: «¿Con qué sueña el ganso?», y responde: «Con el maíz».