Ejemplos ?
-Necesito secarme los pies -continuó-; enciéndame lumbre. Mariana obedeció con la prontitud de una persona que tiene ganas de dormir.
Hay algún ejemplo en España, Salamanca y Murcia, en el cual la madre hace de niño, al revés: :Tengo sueño, tengo sueño, :tengo ganas de dormir.
Si después de dos noches sin dormir me encontraba aproximándome a una tercera sin sensación alguna de ganas de dormir, mandaba llamar al Dr.
Por fin me levanté para irme a la cama, con gran satisfacción del camarero, que tenía ganas de dormir y debía de sentir calambres en las piernas, pues las estiraba, las encogía y hacía todas las contorsiones que le permitía la estrechez de su cuchitril.
En cuanto concluyó su tarea se puso a soplar la lumbre y volvió a calentarse. Y apenas estuvo sentado, comenzaron a cerrársele los ojos y tuvo ganas de dormir.