ganancioso

(redireccionado de gananciosa)

ganancioso, a

1. adj. Que produce ganancia resultó un negocio ganancioso.
2. adj./ s. Que obtiene ganancias en un asunto ha salido ganancioso del trueque.

ganancioso, -sa

 
adj. Que ocasiona ganancia.
adj.-s. Que sale con ella de un trato, comercio u otra cosa.
Traducciones

ganancioso

gainful, profitable

ganancioso

lucrativo, lucroso

ganancioso

/a
A. ADJ
1. (= lucrativo) → gainful
2. (= triunfador) → winning
resultar o salir gananciosoto be the gainer
B. SM/Fgainer
Ejemplos ?
Oyéronlo los de dentro, y alborotáronse todos de manera que la Cariharta y la Escalanta se calzaron sus chapines al revés, dejó la escoba la Gananciosa, Monipodio sus tejoletas, y quedó en turbado silencio toda la música, enmudeció Chiquiznaque, pasmóse Repolido y suspendióse Maniferro; y todos, cuál por una y cuál por otra parte, desaparecieron, subiéndose a las azoteas y tejados, para escaparse y pasar por ellos a otra calle.
Tornáronse a abrazar Repolido y la Cariharta, la Escalanta con Maniferro y la Gananciosa con Chiquiznaque, concertando que aquella noche, después de haber alzado de obra en la casa, se viesen en la de la Pipota, donde también dijo que iría Monipodio, al registro de la canasta de colar, y que luego había de ir a cumplir y borrar la partida de la miera.
«¡Podía, sin embargo, ser mayor y más duradera!» Siempre resultarás más gananciosa que si no hubieses conseguido ninguna: porque si se nos concediese elegir entre ser dichosos por poco tiempo y no serlo jamás, preferiríamos sin duda una felicidad pasajera a no disfrutar ninguna.
-Pues, ¿había de faltar, diestro mío? -respondió la una, que se llamaba la Gananciosa-. No tardará mucho a venir Silbatillo, tu trainel, con la canasta de colar atestada de lo que Dios ha sido servido.
-Y ¡qué tal lo beberéis, madre mía! -dijo a esta sazón la Escalanta, que así se llamaba la compañera de la Gananciosa. Y, descubriendo la canasta, se manifestó una bota a modo de cuero, con hasta dos arrobas de vino, y un corcho que podría caber sosegadamente y sin apremio hasta una azumbre; y, llenándole la Escalanta, se le puso en las manos a la devotísima vieja, la cual, tomándole con ambas manos y habiéndole soplado un poco de espuma, dijo: -Mucho echaste, hija Escalanta, pero Dios dará fuerzas para todo.
No diga vuesa merced, señor Monipodio, mal de aquel maldito, que con cuán malo es, le quiero más que a las telas de mi corazón, y hanme vuelto el alma al cuerpo las razones que en su abono me ha dicho mi amiga la Gananciosa, y en verdad que estoy por ir a buscarle.
Y así era la verdad, porque Monipodio le había rogado que cantase algunas seguidillas de las que se usaban; mas la que comenzó primero fue la Escalanta, y con voz sutil y quebradiza cantó lo siguiente: Por un sevillano, rufo a lo valón, tengo socarrado todo el corazón. Siguió la Gananciosa cantando: Por un morenico de color verde, ¿cuál es la fogosa que no se pierde?
La Gananciosa tomó la mano a consolalla, diciéndole que ella diera de muy buena gana una de las mejores preseas que tenía porque le hubiera pasado otro tanto con su querido.
Cien mil me hizo, y diera él un dedo de la mano porque me fuera con él a su posada; y aun me parece que casi se le saltaron las lágrimas de los ojos después de haberme molido. -No hay dudar en eso -replicó la Gananciosa-.
-Eso no harás tú por mi consejo -replicó la Gananciosa-, porque se estenderá y ensanchará y hará tretas en ti como en cuerpo muerto.
De modo que toda Venezuela ha salido gananciosa de este entramado de relaciones que Venezuela ha tejido, sobre la base de la amistad, la cooperación internacional, y el respeto a la soberanía de los países.
¿Las manos había él de ser osado ponerlas en el rostro de la Cariharta, ni en sus carnes, siendo persona que puede competir en limpieza y ganancia con la misma Gananciosa que está delante, que no lo puedo más encarecer?