galocho

(redireccionado de galochas)

galocho, a

1. adj. Que es vago y vicioso no te cases con él, es un hombre galocho.
2. Que tiene un aspecto descuidado o desaseado. dejado

galocho, -cha

 
adj. Que es de mala vida.
fam.Dejado, desmalazado.
Ejemplos ?
Se sujetan a las botas con ataduras automáticas, semiautomáticas o de correas. Guetres, galochas o polainas: fundas impermeables que tapa la junta de las botas con los pantalones.
"Manual de perdedores" (1985) "Manual de perdedores II" (1987) "Arena en los zapatos" (1988) "Parecido S.A." (1990) "Los dedos de Walt Disney" (1991) "Los sentidos del agua" (1992) "Brooklin y medio" (2002) "La lucha continúa" (2002) "Los Galochas, Esa Gente Exagerada" (2007) "Pagaría por no verte" (2008) "Dudoso Noriega (2013) "Zenitram" (1996) "La mujer ducha" (2001) "El caso Yotivenko" (2009) Perramus (1983) Perramus 2.
Tenía muy presentes La Ánimas de Villabraz, porque el abuelo Eladio que era de la cofradía, cuando llegaba la novena, calzaba las galochas, agarraba la cacha y lloviendo o nevando, con hielo o con escarcha se marchaba andando, embozado en un colegial salpicado de piteras por las chispas que se desprendían del cigarro de picadura que siempre le acompañaba colgado de los labios.
Dice este pasaje de un antiguo cuento: “…E OÍNDOSE XA LONXE O SON DAS GAITAS, TORNAN OS MOZOS POLAS CORREDOIRAS FACENDO CHISPAS, MUXICAS, LUME CO FERRAXE DAS BIQUEIRAS DAS GALOCHAS CONTRA AS PEDRAS DO CAMIÑO PARA ESPANTAR MOURAS, BRUXAS, MEIGAS, TRASNOS E OUTROS DEMOS”.
Asimismo, cuando Toni Vidal, fundador del Club Galochas Monóvar, ha invitado a alguna de las grandes figuras de la pelota a probar el juego de las galochetas de Monóvar, la respuesta ha sido unánime: se refieren a él como algo muy divertido que arrebataría a muchos aficionados de las modalidades tradicionales.;Materiales Pelota de trapo Se juega con una pelota de trapo.
Berraco (cerdo para monta) 8. Purridera (vilda) 9. Aguardar (esperar) 10. Galochas (madroñas) 11. Alparagatas (zapatillas de andar por casa) 12.
Presentáronle cestos de galochas, pero ninguna venía a su pie; unos por estrechos, otros por holgados en demasía, éste por torcido, aquél por arrugado y duro, los asquerosos zapatos, sobre revolverle el estómago y encalabrinarle los nervios, no remediaban su mal.