gallardo

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gallardo, a

(Del fr. gaillard.)
1. adj. Que tiene buen aspecto o presencia y que se mueve con elegancia su gallarda figura causaba admiración. airoso, apuesto, bizarro, galán, lozano
2. Que es valiente fue galardonado por su comportamiento gallardo. atrevido, bizarro, gallardo, osado
3. Que es muy bueno en su línea gallardo poeta. excelente

gallardo, -da

 
adj. Desembarazado, airoso y galán.
Bizarro, valiente.

gallardo, -da

(ga'ʎaɾðo, -ða)
abreviación
1. que muestra valor y decisión para enfrentarse a otras personas o a situaciones difíciles un caballero gallardo
2. que tiene buena presencia y movimientos elegantes El joven tiene una figura gallarda y distinguida.
Sinónimos

gallardo

, gallarda
adjetivo
3 grande, excelente, hermoso.
Se refieren a cosas correspondientes al ánimo. Por ejemplo: gallardos sentimientos; gallarda poesía.
Traducciones

gallardo

غالاردو

gallardo

Gallardo

gallardo

Gallardo

gallardo

Gallardo

gallardo

Gallardo

gallardo

ADJ (= elegante) → graceful, elegant; (= magnífico) → fine, splendid; (= valiente) → brave; (= caballeroso) → gallant, dashing; (= noble) → noble
Ejemplos ?
Siguieron recorriendo las calles, muy distraídos en ver pasar muchedumbre de pueblo, gran número de gente bien vestida, a pie, a caballo y en coche, y no pocas gallardas mujeres, que les cautivaban la atención y aun los corazones.
Entre los varios señores y famosos caballeros que le acompañan, descuella por lo galán y lo apuesto el joven marqués del Vasto, armado de azules veros, con blancas y azules plumas, gallardas alas del yelmo.
Los grandes y ricos homes acuden con sus mesnadas, y con todo el aparato de sus espléndidas casas. Allá envían sus pendones las ciudades más lejanas, con sus bravos caballeros y con sus huestes gallardas.
En las doradas techumbres, los pasos, la charla y risas de las parejas gallardas, por amor tal vez unidas, con el son de los violines confundidos se extendían, acordes ecos hallando, por las esmaltadas cimbrias.
Debían ser sus columnas gallardas como la figura humana, rígidas como las del Partenón y su magni tud no grande debía estar suplida por la riqueza, pero no riqueza de adamascado, sino de relieve de claro-oscuro, de silueta en todo y en cada una de sus partes, la menor dimensión debía ser solventada por el alarde de forma trabajada y elaborada y es de sentido común que las formas sencillas sean peculiares de la grandeza y la orna mentación abundante es propia de las pequeñas masas.
Había tras los vidrios de las ventanas, en los vastos edificios de la riqueza, rostros de mujeres gallardas y de niños encantadores.
Y si los que se aventuren con nosotros por aquel lugar son de los que creen que el arte sólo se viste de riquísimas urdimbres, retírense de aquellos lugares, que allí sólo encontrarán sus ojos hembras, si graciosas y gallardas, no pulcras ni bien vestidas, dedicadas a la venta de ropa fuera de uso, de hierro viejo, de libros adquiridos casi de balde para venderlos casi con dineros encima, y de verduras de la que no osan los revendedores de fuste presentar a su escogida parroquia.
Al ver lavar á las chicas, ó llenar los cántaros y subir con ellos tan gallardas, airosas y ligeras, por aquella cuesta arriba, me trasladaba yo en espíritu á los tiempos patriarcales; y ya me creía testigo de alguna escena bíblica como la de Rebeca y Eliacer; ya, comparándome con el prudente Rey de Ítaca, me juzgaba en presencia de la Princesa Nausicáa y de sus amables compañeras.
Los niños recibían una educación militar; para mantenerse superiores sobre sus esclavos y vecinos, los griegos formaban soldados desde la cuna, sanos de cuerpo, pero mutilados de espíritu pues el intelecto griego, brillante en algunas facetas, permaneció oscuro en muchas, a pesar de las exageradas alabanzas que se hacen de la cultura ateniense; matando a los niños raquíticos y deformes, ejercitando a los otros en la lucha, en la carrera, en toda suerte de juegos corporales, hicieron buenos guerreros de cuerpos ágiles, de formas bellas y gallardas; pero con la disciplina detuvieron el desarrollo intelectual de la raza, que de otra manera habría alcanzado alturas y esplendores mayores.
Y concurrían frailes (etiam periere ruinae) y señores canónigos, que aún los había de veras, y el señor asistente, acompañado de algunos machuchos personajes, y varios oficiales de la guarnición, porque entonces no se conocía la milicia nacional; estudiantes con sus hopalandas, por supuesto, y mozalbetes vivarachos, que sacaban raja de visitar y obsequiar a la vieja, pues, como se dice vulgarmente, «por la peana se besa el santo»; y gallardas muchachas que, aunque rodeadas de sus respetables y vigilantes familias, llevaban los ojos, algunos harto hermosos y expresivos, para hacer de ellos el uso más conveniente.
Largos trirremes de encorvadas proras con la estatua de un dios; con los abiertos velámenes de púrpura, que ciñen cuerdas de seda pérsica, al ligero soplo del aire henchidos; con la popa de oro y marfil ornada, y con los remos blancos cayendo en uniforme golpe sobre las quietas aguas, desde el puerto bogaban hacia el mar, y al clamoroso grito de despedida, los viajeros de las gallardas naves, agitando ramas de mirto y en la sien ciñendo frescas guirnaldas de fragantes rosas, de, ¡adiós!, mandaban el alegre acento.
Salieron fuera muy alegres de verse gallardas y desnudas entre tanta gente que las mirase, aunque luego, conociendo que era el día de la ira y que la hermosura las estaba acusando de secreto, comenzaron a caminar al valle con pasos más entretenidos.