galileo


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galileo, a

1. adj. HISTORIA De Galilea, antigua región de Palestina.
2. s. HISTORIA Persona natural de dicha antigua región.
3. s. m. RELIGIÓN Denominación que se ha dado a Jesucristo y a sus discípulos.

galileo, -a

 
adj.-s. De Galilea.

Galileo

 
V. Galilei, Galileo.
Ejemplos ?
Y Pedro dijo: Hombre, no soy. 59 Y como una hora pasada otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es Galileo.
DE LOS MISTERIOS HECHOS DESDE CASA DE PILATO HASTA LA DE HERODES, LUCAS, XXIII, V.6-11. 1º Primero: Pilato envió a Jesú Galileo a Herodes, tetrarca de Galilea.
Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez á Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres Galileo, y tu habla es semejante.
Este genio, nacido en la patria de Dante y de Galileo, miraba más allá del mare magnum de los romanos, que los geógrafos antiguos poblaban de sirtes destructores y de voraces monstruos, un cielo más puro que el de Europa, un suelo más rico y lleno de maravillas.
Pero ellos insistían diciendo: «Solivianta al pueblo, enseñando por toda Judea, desde Galilea, donde comenzó, hasta aquí.» 6. Al oír esto, Pilato preguntó si aquel hombre era galileo.
Momentos después otro exclamó al verlo: "Tú también eres uno de ellos." Pero Pedro respondió: "No, hombre, no lo soy." 59. Como una hora más tarde, otro afirmaba: "Seguramente éste estaba con él, pues además es galileo." 60.
Pero él lo negaba de nuevo. Poco después, los que estaban allí volvieron a decir a Pedro: Ciertamente eres de ellos pues además eres galileo.
Ya hoy nadie, persona ó corporación, tiene el monopolio de la verdad ó el error. Errónea declararon unánimemente los sabios la doctrina de Galileo; y sin embargo, Galileo tuvo razón con- tra su siglo.
Sócrates, Platón, Diágoras, Anaxágoras, Virgilio, Galileo, Descartes, y otra porción de sabios que intentaron hacer de algún modo la felicidad de sus compatriotas, iniciándolos en las luces y conocimientos útiles y descubriendo sus errores, fueron víctimas del furor con que se persigue la verdad.
Fue para mi un rayo de luz, la manzana de Newton, la lámpara de Galileo, la marmita de Papin, la rana de Volta, la tabla de Rosette, de Champollion, la hoja enroscada de Calímaco.
Busco algún descubrimiento, algún trabajo inmortal de la razón española, y no le encuentro: es decir, no encuentro hombres como Newton y Galileo; descubrimientos como los de la atracción universal, y el movimiento de la Tierra.
Pedro, entretanto, estaba sentado fuera en el patio; y una criada se acercó a él y le dijo: También tú estabas con Jesús el Galileo.