galantemente

Traducciones

galantemente

ADJ (= con caballerosidad) → gallantly; (= con atención) → charmingly, attentively; (= con cortesía) → politely
Ejemplos ?
Sentí deseos de besarle la mano al despedirme, y en la calle repetía: El hábito no hace al monje. Como galantemente me había ofrecido su casa, a las pocas noches fuí a verle.
Al desembarcar el cónsul se le acercó el brigadier, dio galantemente el brazo a miss Ellen y la acompañó hasta el estribo del coche.
Golpeó la espalda a Rafael que mostraba un semblante arisco poco dispuesto a la reciprocidad de atenciones y cumplimientos. Cuando supo el objeto que ahí nos llevaba se ofreció galantemente a acompañarnos.
¡Su tía la educaba con tal rigidez...! Compré un palco, y las invité galantemente. La tía transigió, convidando a su vez a unas amigas que la ayudasen a llevar, según ella decía, el peso de la «cesta».
No bien había fondeado, lo invadieron cientos de visitantes llevados por la curiosidad, siendo recibidos galantemente por los marinos.
Los pollos nuevos, que hasta ahora no servían más que para guisados, entran, y con mucha urbanidad nos piden que los asemos con setas. Galantemente recomiendan, previa presentación, a sus primos los patitos y a sus parientes las palomas silvestres.
El pretendiente la miraba embobado, se la bebía con los ojos. Siguieron andando, pero el muchacho propuso sillas y las pagó galantemente.
¿Y no tienes miedo a tu padrastro, que es un aguerrido militar? Pero, ¡cá! Para hacerme rabiar te portas galantemente con él y le procuras muchachas. ¡Ah!
del Credito publico, a un señor Torres senador de la povincia que galantemente se ofrecio a llevarme a su quinta para que conociera la campaña i mas tarde donde la señora Desar hija de Don Gabriel Ocampo.
Su eterno enamorado es Toto Roquefort, el "Rey del Queso", además de muchos otros pretendientes a quienes galantemente rechaza (incluidos el Rey de la Mostaza y el Rey del Bacalao Noruego), pues siempre encuentra sus costumbres personales insoportables.
El hijo del molinero no pensó mucho en ello y decidió seguirle la corriente. El gato, galantemente calzado, con la bolsa atada al cuello, se encaminó inmediatamente a una conejera cercana y cazó un conejo.
Una de sus pasiones es el cultivo de rosas: incluso crea una nueva variedad que galantemente dedica a su amor platónico, Bianca Castafiore.