galancete

galancete

s. m. TEATRO Actor que representa papeles de protagonista joven.
Traducciones

galancete

(anticuado) SM
1. (= joven) → handsome young man (hum) → dapper little man
2. (Teat) → juvenile lead
Ejemplos ?
—Baila usted como la misma Terpsícore, dijo en un salón un galancete almibarado á una preciosa niña, la que le con- testó:— No, señor, yo bailo como me da la gana y sin imitar á nadie, y menos á esa señora Terpsícore, á la que ni en misa he conocido.
Así y todo, mostrábase tan brava y retrechera, que un cierto galancete hubo de llevarse, en alguna memorable ocasión, un sopapo que ni un trancazo; fuera de que el Caratejo la celaba a su modo.
Esta costumbre es la que nos pinta el gran poeta cómico Manuel Segura, poniendo en boca de un galancete estos versos: ::«¡Por Cristo que nos dio luz, ::qué cuello tan soberano!
De seguro que el de la serenata no cantaría coplas como la que oímos a un galancete de villorrio: ::«Cuando doblen las campanas ::no preguntes quién murió; ::porque, ausente de tu vista, ::¿quién ha de ser sino Pepe González?».
"Pasquier es un porte-panier, (esportillero), un pillo de París, un galancete bufón, burlón, un decidor de chilindrinas, que no merece ser el galopín de los lacayos, belitre, pícaro que regüelda, pee y vomita; sospechosísimo de herejía, o bien hereje, o bien peor, un sucio y torpe sátiro, archipetimetre, tonto por naturaleza, por becuadro, por bemol, tonto al mas alto diapasón, tonto de tres suelas, tonto de tinte doble, y teñido de carmesí, tonto en todas suertes de tonterías." después han pulido su estilo; pero su orgullo, que se hizo menos grosero, ha causado más indignación.
Un padre ó una madre que, engreídos con sus pergaminos, obstaculizan el matrimonio de un hijo, á quien la mocedad y el inherente calorcillo de la sangre traen encalabrinado por una chica que no luce otras dotes que las de virtud y hermosura, j ero cuyo primer sueño no fué arrullado en cuna dorada, son tipos que abundan en el teatro de Lope y de Calderón. Que la muchacha vaya á pudrirse en un claustro y el galancete á correr cortes, era cosa corriente y hasta lógica.
Pero como a las mujeres les entra la opinión política por el corazón, las tres hermanas, que tenían su respectivo cuyo, galancete o novio en las tropas del virrey La Serna, eran tan encarnizadas enemigas de los insurgentes, que creyeron hacer acto meritorio en pro de su causa perfumando con ácido úrico al prestigioso general patriota.
Cuentan de esta Antuquita que yendo en una procesión entre las tapadas de saya y manto, un galancete, que motivos de resentimiento para con ella tendría, la dijo groseramente: — ¡Adiós, grandísima p...erra!
El anciano, que no podía sospechar hasta dónde llegaba la desventura de su hija predilecta, se esforzaba en vano por hacerla recobrar la alegría y por consolarla del desvío del galancete: -Olvida a ese loco, hija mía, y da gracias a Dios de que a tiempo haya mostrado la mala hilaza.