furente

furente

(Del lat. furens, -entis < furere, delirar.)
adj. literario Que está poseído por la furia.

furente

 
adj. poét.Arrebatado y poseído de furor.
Ejemplos ?
Y tú, Cupido, de tan mala madre hijo peor aún, fiero verdugo, antigua peste del linaje humano que airado el cielo sujetó a tu yugo, de sus miserias todas primer fuente; tú a quien tu mismo padre, horrendo Marte de quien tiembla la tierra, en lo sangriento y bárbaro y furente, no pudo aventajar, ni aún igualarte, siendo sombra la suya de tu guerra, sé maldito también: siempre a tu oído la música más dulce y dulce canto fue de odiados amantes el gemido y el sollozo y el llanto; y el más grato espectáculo a tus ojos, y a tus feroces aras las víctimas más caras, los helados despojos son de cuantos con fuerte mano, armada de hierro o de veneno, puerta abren a su espíritu indignado, o hallan temprana voluntaria muerte del ancho mar en el profundo seno.
Poco vivió el fuerte Licurgo, hijo de Driante, que contendía con las celestes deidades: persiguió en los sacros montes de Nisa a las nodrizas del furente Dióniso, las cuales tiraron al suelo los tirsos al ver que el homicida Licurgo las acometía con la aguijada; el dios, espantado, se arrojó al mar y Tetis le recibió en su regazo, despavorido y agitado por fuerte temblor que la amenaza de aquel hombre le causara; pero los felices dioses se irritaron contra Licurgo, cególe el Cronión, y su vida no fue larga, porque se había hecho odioso a los inmortales todos.
h del Señor inmaculada esposa, oh de pureza y de virtud modelo, tú que la flor más bella y olorosa un día fuiste del nativo suelo, y hoy eres viva trasplantada rosa en los floridos cármenes tel cielo; flor que el Eterno con deleite mira y cuyo aroma recreado aspira: orgullo del moderno continente, y de sus pueblos inmortal patrona; tú que circundas a tu blanca frente de luceros espléndida corona; oh el mayor timbre de la patria gente, tú de quien este suelo más blasona que del oro y la plata con que un día el universo pobre enriquecía: vuelve los ojos a la triste tierra que tanto amaste en tu primera vida; los males mira que en su seno encierra, los vicios mira que en su seno anida; víctima vela de la cruda guerra y furente discordia fratricida...
y cual de hado enemigo, los rigores probaron tu invencible sufrimiento, en medio de la dicha y los honores muestra darás de tu templanza heroica; que de la suerte al inconstante, viento las grandes almas, de la tuya hermanas, no obedecen livianas, de escollo empinadísimo al estilo que el piélago, ya manso, ya furente, encuentra siempre inmóvil y tranquilo y a sus mudanzas mil indiferente.
Los antiguos amigos, los hermanos se encuentran, se conocen... y se abrazan... con el abrazo de furente saña. Ni tregua, ni piedad...
El aria se corona con el arrojo al suelo de la esfera, y el estallido del mundo en mil millones de pedazos, a lo cual la furente multitud, empapada de sudor, lodo y sangrienta viscosidad, responde danzando endiabladamente alrededor de un hirviente caldero de vísceras pútridas, riendo y copulando, bajo un manto de notas de los metales y un coro largo e intenso.
¡La inclemencia, no pudo triunfar! Ya no truena el volcán fratricida, no retunda, furente, el cañón; ¡Demos gracias, a Dios, por la vida!
Varias poesías, 1619. Poema heroico de la invención de la Cruz, 1648 Obras varias, Alcalá, 1651 Hércules Furente y Oeta, tragedia senequista.
Llegaban los deportados de su propio suelo hacia las ciudades, en una procesión fúnebre, furente e inedia, pero trayendo en sus frentes un gesta de patriotismo inolvidable y de franco repudio a los invasores.
Cuando se padece una enfermedad del aparato urinario, pueden existir síntomas desagradables cuando se orina como: Disuria: es un dolor furente o escozor durante el paso de la orina por la uretra.
en Las ideas del arte: de Altamira a Picasso, Santander, Fundación Botín, 2009 ISBN 978-84-96655-47-8 Ira. La passione furente, Bolonia, Il Mulino, 2010.
C.), en el que 5.000 legionarios lograron aguantar muchos meses furente a un número superio de bátavos rebeldes y sus aliados, a pesar de disponer de 8.000 soldados equipados y entrenados como tropas auxiliares y de contar con material de asedio (los romanos finalmente fueron vencidos después de que los rebeldes les obligaran a rendirse por hambre).