flojedad


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flojedad

1. s. f. Debilidad o falta de fuerzas siento flojedad en las piernas. flojera, flojura
2. Pereza y falta de interés al hacer las cosas su depresión se nota en la flojedad con su trabajo. descuido, negligencia

flojedad

 
f. Debilidad y flaqueza en alguna cosa.
fig.Pereza, negligencia y descuido en las operaciones.

flojedad

(floxe'ðað)
sustantivo femenino
1. falta de fuerza física Los caballos no respondían por la flojedad que les produjo la larga cabalgata.
2. descuido con que una persona realiza una tarea No podía contrarrestar la flojedad que le producía ir al trabajo cada mañana.
Ejemplos ?
Y en cuanto esto pasaba, a la memoria me vino una cobardía y flojedad que hice, por que me maldecía, y fue no dejalle sin narices, pues tan buen tiempo tuve para ello que la meitad del camino estaba andado; que con solo apretar los dientes se me quedaran en casa, y con ser de aquel malvado, por ventura lo retuviera mejor mi estomago que retuvo la longaniza, y no pareciendo ellas pudiera negar la demanda.
Por esto te hablaré gustoso, sin ocultarte nada. No me domina el exánime terror ni flojedad alguna; pero recuerdo todavía las órdenes que me diste.
No creo que ahora se pueda culpar a ningún guerrero, porque todos sabemos combatir y nadie está poseído del exánime terror, ni deja por flojedad la funesta batalla; sin duda debe de ser grato al prepotente Cronión que los aqueos perezcan sin gloria en esta tierra, lejos de Argos.
Nadie me diga: aquel y el otro es grande porque combatió con éste y aquél y venció; pues también combaten los gladiadores y vencen del mismo modo, y esta crueldad tiene igualmente por premio la, alabanza; pero en mi concepto, tengo por más laudable pagar la pena de cualquier flojedad o descuido que pretender la gloria de aquellas armas; y con todo, si saliesen al teatro y a la arena a combatir entre sí un par de gl4diadores que el uno fuese padre y el otro hijo, ¿quién pudiera sufrir semejante espectáculo?
Habrá, dice, nuevos cielos y nueva tierra; no se acordarán de los pasados, ni les pasarán por el pensamiento, sino que en éstos hallarán alegría y contento; yo me regocijaré en Jerusalén, me alegraré en mi pueblo, y no se oirá más en ella voz alguna de llanto, etc.» Esta profecía intentara algunos espíritus carnales referirla a aquellos mil años ya insinuados, pues conforme a la locución profética, mezcla las frases y modos de hablar metafóricos con los propios para que la intención cuerda y diligente, con trabajo sutil y saludable, llegue al sentido espiritual; pero a la flojedad carnal o En la rudeza del entendimiento que...
¡Mostrar los estigmas de la miseria sufrida heroicamente, la flojedad de las carnes, que olían al sudor enfriado de tantas caminatas hechas a pie, por ahorrarse los diez céntimos del tranvía!
A instantes rechinaba los dientes para amortiguar el crujir de los nervios enrigecidos dentro de su carne que se abandonaba, con flojedad de esponja, a las olas de tinieblas que deyectaban su cerebro.
¡A ti, postrado, dios de fornicación, perdón te pido! Mis sucias mañas echaré en olvido; pues, más que en flojedad tan indecente, quiero tenerlo tieso eternamente.
Con esto, lo que en un principio habia sído mero entretenimiento, se convirtió en un verdadero trabajo, pero cuando le ví algo adelantado, tuve por cobardía y flojedad el abandonarle, y reuniendo mis escasas fuerzas, resolví darle cima, y ofrecerle al público.
Cuanto a lo primero, nos pone la insolencia y la demasiada estimación propia, la hinchazón que nos levanta sobre los demás, el amor impróbido y ciego a nuestras cosas, las riquezas transitorias, la alegría nacida de pequeñas y pueriles causas, la dicacidad y locuacidad, la soberanía que con ajenos vituperios se alegra, la pereza y flojedad de ánimo dormido siempre para sí.
Y no te parezca que esto es una aspereza de la doctrina estoica, pues Epicuro (a quien vosotros tenéis por patrón de vuestra flojedad, y de quien decís que os enseña doctrina muelle y floja, encaminada a los deleites) dijo que raras veces asiste la fortuna al sabio: razón poco varonil.
Dispersos, constituiríamos una materia social posible a las inquietudes, a los recelos, a los escepticismos y a los desvíos que surgen siempre al amparo de las alegrías prematuras y que se convierten, tarde o temprano, en indolencia, desistimiento, flojedad del vínculo nacional.