Ejemplos ?
La importancia de su puesto hacía de él un blanco especial del odio del emperador. Fue flagelado hasta sangrar y después decapitado con espada un 19 de abril.
El Cristo flagelado representaría tanto a la lejana Bizancio por esa época sitiada por los musulmanes, como a toda la cristiandad, en sentido más amplio.
Plasmodium vivax es un hematozoario el cual no tiene órganos de locomoción, no flagelado y no ciliado, tiene una forma irregular de trofozoíto y merozoito.
Naegleria es un protozoario ameboflagelado de ADN circular. En su ciclo de vida se pueden observar 3 etapas: la etapa de trofozoito, flagelado y quiste.
Piensan en cómo Barrabás, un asesino y ladrón, fue escogido en su lugar; cómo Jesús fue coronado con espinas, flagelado y crucificado; cómo, en las horas de su agonía en la cruz, los sacerdotes y gobernantes se burlaban de él, diciendo: "A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar...
En suma: que lo llama a confesión y que llora maravillado de esta almita que no sabe de pecado, ni por pensamiento ni por acción; que ha despertado a la vida eterna por el llamamiento de Jesús triunfante y por la sangre de Jesús flagelado.
Se hablaba mucho de la captura del Rabí. Supo Misael que le habían flagelado. Habló con fariseos y saduceos, que se quejaban de la indulgencia del Pretor romano con el impostor.
la de la quinta dimensión aún virgen... la del infierno flagelado a rímel. Agonizante y túrgido, volante al tacto, el sexo busca en la extensión de un páramo la fosa tibia donde beba ardiente el magma sólido que más no se vende y calle en mí, viaducto esclavo, nivel sin fondo, pasión sin altos se me revuelcan los manejos turbios y sobre el bálano...
El crimen del aventurero escocés había producido gran ruido e indignación. Cuando iba a ser flagelado, pareció Robertson mostrarse más razonable.
Y a veces teniendo entre las manos al gran rey o a cualquier otro soberano o potentado, descubrirá que no tiene nada sano en su alma, porque los perjurios y las injusticias la han flagelado y cubierto de cicatrices de las que cada una de sus acciones ha dejado grabada la huella en su alma; que la mentira y la vanidad han trazado en ella mil revueltas y que nada recto se encuentra en ella por haber sido educada lejos de la verdad.
¡Cuál sería el terror de Paredes al verse flagelado tan sin piedad y a la continua por aquel látigo, que, a su juicio, era capaz de derribar un trono de un trallazo!
Jamás un culo de mujer ha sido besado como lo fue el de aquel jovencito; tres o cuatro veces la lengua del libertino desapareció enteramente dentro del ano; por fin, volviendo a colocarse, exclamó: —¡Oh, querido niño, continúa tu operación! Vuelve a ser flagelado, pero, corno estaba más animado, sostiene aquel segundo ataque con mucha fuerza.