Ejemplos ?
Sobre el perfil de Ramírez, los militares identificaron que estaba desgastado físicamente con flacura, canosidad y había padecido varias enfermedades.
Al capitán Guevara le comenzó una tos bastante fuerte, que nunca se le quitó. Dejó de comer, hasta que se hizo evidente su flacura y no pudo valerse por sí mismo.
Por si todo ello fuera poco, la fotografía de la portada era de pésimo gusto, presentando a una joven que, más que impresionar por su flacura, tenía aspecto de prostituta.
Al día siguiente viajó en tren y se encontraron. Sara recuerda la flacura esquelética de ambos, y el interminable abrazo, frente a las lágrimas de todos los presentes.
Alegó que no tenía enemigos; que sus relaciones con el sol lo elevaban demasiado encima de los demás habitantes de la tierra, para que pudiera rebajarse a ser un simple miembro de cualquier asociación; que su género de vida, puramente contemplativa, no admitía que se pudiese molestar en avisar a los demás de peligros que para él no existían; que no podía desprender su atención ni un momento de la adoración perpetua del astro del día, al cual había consagrado su vida; y que por fin, siendo él de una flacura tan extrema, la misma muerte temería mellar su guadaña en sus huesos y no corría personalmente ni el más remoto riesgo de incitar la codicia de los cazadores.
El animalucho tiene sangre de cazador y de ovejera. Su flacura la acerca al padre. Le cuelga en flecos el vestido y le sobran varillas al corsé de su costillar.
Los caballos ya están más alegres; relinchan a la madrina; el pelo se les va cayendo, y pronto vendrán a retozar, alegres y gordos, cerca del palenque, como pidiendo que los ensillen y capaces, en un descuido, de corcovear como potros. No siempre por flacura del caballo, queda tampoco uno a pie.
Se contenta con una faja; no la faja ancha y larga, de lana azul o colorada, en la cual algunos extranjeros suelen envolverse tres o cuatro veces el cuerpo, sino una pobre, miserable fajita, angosta, de algodón, descolorida y sucia, torcida por el uso como el hilo de acarreto, y que cuelga desatada, cuando está mamado, haciendo acordar, a pesar de la gran flacura de su dueño: que al que nace barrigón, es al ñudo que lo fajen.
7 Empero ahora me ha fatigado: Has tú asolado toda mi compañía. 8 Tú me has arrugado; testigo es mi flacura, Que se levanta contra mí para testificar en mi rostro.
Hubo un tiempo en que la flacura salvaba a los caballos de un fin prematuro; era cuando, en cada cambio de presidencia, el candidato eliminado se creía con el deber de protestar, a mano armada, contra los que habían falsificado con más energía que él, los registros electorales.
Su sonido y su flacura y su palidez y todo: los que honran a su ciudad tomada, el nombre también permaneció en ella de esa ciudad, y ella misma se plañe, la árdea, el alcaraván, con sus propias alas.
El globo flacucho Había una vez un globo muy, pero muy flaco; tan flaco que parecía una plumita blanca. Así que por su flacura deseaba inflarse para ser muy atlético y adorable.