flámula

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flámula

s. f. Bandera de adorno, triangular y de pequeño tamaño. banderín
Traducciones

flámula

SFpennant
Ejemplos ?
IV Un mundo despertaba Del sueño de la negra servidumbre, Profunda noche de mortal sosiego, Con la sorda inquietud de la marea.– Y en la celeste cumbre, Las estrellas del trópico encendían Sus fantásticas flámulas de fuego Para alumbrar la lucha gigantea.– Un mundo levantaba La desgarrada frente pensativa Del profundo sepulcro de su historia, Y una raza cautiva Llamaba al Salvador con hondo acento; Y el Salvador le contestó lanzando El resonante grito de victoria Entre el feroz tumulto de las olas Del Paraná irritado, Al sentirse oprimido por las quillas De las guerreras naves españolas.– ¡Fue un soplo la batalla!
Cuando azuza la aurora sus piafantes corceles y zarpan de los puertos los mercantes bajeles, los audaces navíos, trasunto de epopeyas, con sus ilustres flámulas o sus lonas plebeyas, detrás de los velámenes, traficantes o hidalgos, marchan, recias, las olas, como impacientes galgos, ávidos de horizontes, nerviosos los ijares, voceando con estruendo sus himnos seculares.
Habíase hallado en la galeota una caja llena de banderetas y flámulas de diversas colores de sedas, con las cuales hizo Ricardo adornar la galeota.
Magnífica era la escena, soberbia la perspectiva, espectáculo grandioso el que deslumbró su vista: Cubierto el río de naves de mil naciones amigas, con flámulas, gallardetes, banderolas y divisas, donde espléndidos colores con el sol poniente brillan, donde se mecen las auras, donde retozan las brisas.
Las naves españolas con sus flámulas y gallardetes al aire y arriba su gente habían tomado posición delante del puerto, impasibles a los movimientos provocativos de atrevidos buquecillos.
¡Imiten nuestras flámulas tus olas, tremolando purpúreas en tu muro, que en cenizas te pienso ver surcado o de tus ondas o de nuestro arado!
I Cada vez que en la cumbre desolada de la ardua cordillera, y tras hondo angustioso paroxismo, como caliente lágrima postrera, brota de las entrañas del abismo misterioso raudal, germen naciente de turbio lago, caudaloso río, ronca cascada o bramador torrente, pardas nubes descienden a tejerle caprichoso y movible cortinaje, y abandonan los negros huracanes sus lóbregas cavernas para arrullar con cántico salvaje su sueño, y en señal de regocijo, sobre muros de nieves sempiternas, desplegan, combatientes del vacío, taciturnos guardianes del infinito páramo sombrío, sus flámulas de fuego los volcanes!
¡He aquí los confines del Globo trocados en esplendoroso templo, en una capella ardente, en un sagrario de purísimo oro derretido! Dominando tan vasta iluminación álzanse columnas de llama aérea, arcos de divina lumbre, bóvedas de flámulas desatadas...
Un grupo de intérpretes forman Crisantemos, con corredores de obstáculos en lo más alto del pilar. Después los intérpretes vuelven a escalar el pilar, que se cubre con flámulas rojas grandes.
Unas rosas se forman con los atletas en la parte inferior (con el pilar como un Estigma), las filas de atletas como pétalos. Las flámulas rojas empiezan a levitar, y revelan a los acróbatas alineados en forma del logo de los juegos olímpicos del 2008.
De la parte inferior cuelgan tres flámulas o banderolas que están bordadas con tres figuras de santos en pie y en actitud de orar.
Las autoridades de la Ciudad de México publicaron un bando en el que se pidió a los ciudadanos iluminar sus casas, ventanas y balcones con cortinas, flámulas y gallardetes.