Ejemplos ?
Para coleccionar los sellos se puede fijar al reverso una charnela o fijasellos para fijarlos a las hojas de los álbumes (práctica no recomendable en los sellos nuevos y dudosa en los usados).
Aparece en torno a los años 1960 sustituyendo a la charnela o fijasellos que es un trozo de papel engomado que se adhiere al dorso de los sellos para colocarlos en las hojas de los álbumes.
En la actualidad aunque se puede emplear tanto filoestuches como fijasellos, se prefiere el uso de filoestuche porque la charnela deja un rastro en el dorso del sello, sobre todo en los sellos nuevos, es decir que no han circulado.
Es preferible el uso de los filoestuches, que permiten poner y quitar los sellos del álbum para examinarlos y que, al contrario que los fijasellos, no les producen ninguna agresión.
Sin embargo, esta es una práctica en total desuso -al menos en lo que refiere a los sellos nuevos (no utilizados ni matasellados)-, ya que provoca la pérdida (mayor o menor según el sello) de parte del valor de las piezas debido a que al quitar el fijasellos del sello siempre deja una señal en la goma.
Los sellos solían adherirse al álbum con unos fijasellos, también llamados charnelas (del francés charnière), papel engomado y transparente que se utilizaba doblado a modo de pequeña bisagra.