Ejemplos ?
Yo a los pies caí de Rosa; para mi alma enamorada era el mundo entero nada: sólo a Rosa vi yo en él; pero Rosa era orgullosa, y de un día en el espacio, con el aire del palacio se olvidó de mi vergel. El loor que recibía, los festejos y las galas, daban viento y daban alas a su ciega vanidad.
Yo os dí por vuestra nobleza En mi palacio hospedaje, Y os vino á hacer homenage, Cuanto en Castilla hay mejor. Ardió mi tierra en festejos Por los condes de Tolosa, Y solo existe una cosa Con que pagarme, señor.
El Cabildo dispuso celebrar la nueva el día siguiente, que era festividad de la Virgen, con árboles de fuego, toros embolados, banquete, misa de gracias, cucaña, lidia de gallos, luminarias, danza de pallas y de africanos, amén de otros festejos populares.
Tomaron de ellos los trages Por gusto de la condesa, Y armáronse á la francesa De bufones y de pages. Diéronse mútuos festejos, Y fué con tanta porfía Que cada cual ir quería En lo liberal mas lejos.
Y como no hubo forma de que el juandediano fuese más explícito, los regidores se dijeron:— ¡Pajarotadas de fraile loco¡'.Y al día siguiente se efectuaron los anunciados festejos, en los que, sin embargo, no hubo gran alborozo, porque cascabeleaba en muchos ánimos aquello del traquido.
Requerido por el diputado, a quien interesaba el lucimiento de los festejos, el cacique no había tenido remedio sino acceder, un tanto a rastras, a la exhibición de su hija, y a encargar a Madrid un suntuoso traje blanco elegido por la madre del diputado, y con el cual Mari-Virginia, tal era el nombre de la Reina, lo parecía en efecto cuando ocupó el trono de sedas, flores y ramaje que le estaba destinado.
Sabed que en la sagrada Benarés se celebraron con esplendor las bodas de la virgen Utara y el sabio Aryuna. Queriendo honrar a los novios dispuso el rey de los Matsias grandes festejos.
A las funciones de iglesia suceden las cabalgadas, a los consejos de corte, los alardes y las danzas; los saraos a los banquetes, a los torneos las farsas, a las consultas y audiencias festejos, toros y cañas.
Recorrimos, durante esos festejos, los 200 años de historia, y luego la idea era que – unos meses más tarde – antes de finalizar el año del Bicentenario, pudiéramos hacer Tecnópolis, también como hicimos los festejos del Bicentenario nacional, popular, federal y latinoamericano, hacerlo también en la Ciudad de Buenos Aires.
Quiero contarles la historia de esta Tecnópolis, que la imaginamos para el año pasado, porque Tecnópolis era la culminación de los festejos del Bicentenario.
CEDULA REAL ORDENANDO SE REALICEN FESTEJOS POR LA SALUD DEL REY FELIPE CUARTO Y SU CASAMIENTO CON DOÑA MARIANA DE AUSTRIA. Conde de Salvatierra...
Lloren las ninfas todas del coliseo, que Apolo se retira de los festejos; aquel grande caudillo del galanteo, que al dios de los amores ofrece inciensos.