Ejemplos ?
En cuanto alcanzaba lo más alto de la copa frondosa, rugía tan ferozmente que ponía espanto en las más valientes criaturas del bosque.
Estas islas fueron descritas como "hermosas y gratificantes" y los Shetlanders como "un grupo ferozmente independiente y autosuficiente".
La característica que más destaca de Drizzt, son sus ojos, que son de una tonalidad lavanda (absolutamente diferentes del rojo típico de la raza drow, incluso cuando utiliza su infravisión, que normalmente hace brillar intensamente los ojos rojos) y parecen brillar intensa y ferozmente cuando está enojado.
Dijo: "Siempre he defendido ferozmente la postura de que debemos basar nuestra visión del mundo en el estado de nuestro conocimiento, en los hechos, y no en lo que nos gustaría que ocurriera.
A pesar de que Samus no aparece en la versión de dibujos animados, en los comics, Samus se muestra como una mujer temeraria, ambiciosa y ferozmente independiente.
Cuando ya Miranda estaba frente a la población de Ocumare de la Costa, en la madrugada del día 28 de abril de 1806, lo atacaron ferozmente durante 40 minutos lo que retrasó la llegada de la bandera al día 3 de agosto.
La cantidad de prisioneros fue baja comparada con las de otras batallas, los miembros de las juventudes hitlerianas fueron de los que más ferozmente combatieron, sobreviviendo solo 2 de ellos.
Algunos de estos griegos del exterior, sobre todo los campesinos, diferían en poco de sus vecinos no griegos. Si eran ferozmente ortodoxos, hablaban la lengua vernácula local.
Las tensiones ideológicas afloraron cuando un oficial de los Voluntarios dio orden de fusilar a varios saqueadores y James Connolly le contradijo ferozmente.
Su madrastra fue Violante López de Toledo, de la que tuvo cuatro alnados o hermanastros, uno de ellos Juan Alonso Cherino (enviado, junto con fray Francisco de Soria, por Juan II a Durango para realizar las primeras indagaciones sobre el movimiento herético surgido allí, ferozmente reprimido).
Lo mismo ocurrió con el retablo que hizo en Florencia para la Basílica de la Santísima Anunciada, del que tuvo que hacerse cargo a la muerte de Filippino Lippi en 1504. El resultado fue ferozmente criticado ya que repetía composiciones previas.
Y cuando arribaban a la costa, se lanzaban ferozmente sobres los pobladores rusos, donde salían atermorizados al ver un tártaro pedaleando.