fenoménico

fenoménico, a

adj. Del fenómeno o de la apariencia. fenomenal

fenoménico, -ca

 
adj. filos. Referente a los fenómenos o apariencias.

fenoménico, -ca

(feno'meniko, -ka)
abreviación
relacionado con los fenómenos en tanto manifestaciones de una cosa Hizo un análisis fenoménico de la cuestión.
Ejemplos ?
Pero hay un sustrato no fenoménico, no sujeto al espacio ni al tiempo, y que además es libre, la «voluntad», que Schopenhauer identifica como la «cosa en sí» kantiana.
Tras la división del tao, Lao-Tse hace hincapié en el hecho de que toda la naturaleza es relativa y se sucede de cambios constantes dialécticamente complementarios, llamándole así a los dos aspectos opuestos y complementarios yin y yang, presentes en todo el devenir cósmico de la naturaleza, tanto en los orígenes metafísicos como en los seres vivos y el mundo fenoménico, aplicándose así también para analizar todo lo existente, incluidos los aspectos sociales y humanos que Lao-Tse estudia en su filosofía.
Según la doctrina advaita, la multiplicidad de este mundo fenoménico y la diferencia entre las almas (ātmā) y Brahman (Dios) es solo maya (irrealidad): la realidad es que solo hay Dios.
Sobre el Todo se opone en lógica y ética al sistema aristotélico de los justos medios proveyendo una "explicación lógica de todo el ser el mundo fenoménico".
Debido a avidya ('ignorancia', lo contrario de vidya) el alma cree en la realidad del mundo temporal y fenoménico, lo que lleva a la confusión de creer que el cuerpo es el yo.
De este modo, Kant propone que el mundo nouménico permanece incognoscible para el sujeto, que sólo puede conocer el mundo fenoménico, mediado por las intuiciones puras del espacio y el tiempo, las categorías del intelecto y las ideas regulativas de la razón.
El ser es el mundo fenoménico en el cual suceden las cosas, y el no ser el aspecto no fenoménico de ese mundo fenoménico, por lo que no existiría uno sin otro, y ninguno implica la anulación de su contraparte; no es el no ser un reino vaporoso y espiritual, y no es el ser una tangibilidad absoluta y permanentemente inmutable; ambos son parte del devenir cósmico del tao, y esto es lo que Lao-Tse explica en su filosofía.
Un poco coincidiendo con los planteamientos de Edgar Morin (2001), Nueve se enfrenta a una realidad compleja; donde se entrelazan “eventos, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones y azares que constituyen nuestro mundo fenoménico” (Morin, 2001: 32).
Lao-Tse explica que el tao en su unidad es mínimo y absoluto, pero tras mutar y relativizarse da origen a la dualidad, la cual se explicó anteriormente como ser y no ser, pero así mismo, el mundo del ser se subdivide en una consecuente tercera fase de esta mutación del tao, originando así el universo conocido, representado por Lao-Tse como Cielo y Tierra, siendo este el mundo fenoménico donde tras las posteriores mutaciones naturales consecuentes se originaron los diferentes elementos y los seres vivos, entre los cuales se encuentra el hombre.
en la doctrina samkhia: prakriti o pradhana, el eterno germen procreativo del universo. viakta (lo manifestado, lo fenoménico). prātipadika (la base cruda o raíz sin inflexiones de un sustantivo); abreviado como li.
Pero no son los extensos balbuceos e intentos de aproximación temprana al lejano método científico lo que Platón nos quiere dar a entender a través del Timeo, sino «la necesaria complementación entre física y metafísica», mundo fenoménico y mundo de las ideas.
Se descubre también, y sobre todo, a la libertad de ese sujeto enfrentado al determinismo del mundo fenoménico de la naturaleza: la conciencia es una síntesis de actos elementales, orgánicos y psicológicos en una unidad trascendente, capaz de elevarse sobre ellos y originar una decisión valiéndose de todo ese determinismo.