febril


También se encuentra en: Sinónimos.

febril

1. adj. De la fiebre.
2. MEDICINA Que tiene fiebre fue a trabajar en estado febril. calenturiento
3. Se refiere a la actividad, movimiento o estado que es muy intenso o vehemente está pasando por una etapa de pasión febril. vivo

febril

 
adj. Relativo a la fiebre.
fig.Ardoroso, desasosegado, violento.

febril

(fe'βɾil)
abreviación
1. medicina relativo a la fiebre estado febril
2. que tiene fiebre Está febril a causa de la gripe.
3. que es muy apasionado e intenso mirada febril
Traducciones

febril

fébrile

febril

febril

febril

发热

febril

發熱

febril

熱性

febril

열병

febril

ADJ
1. (Med) → fevered, feverish
2. [actividad] → hectic, feverish

febril

a. febrile, having a body temperature above normal;
convulsiones ___ -es___ convulsions.

febril

adj febrile
Ejemplos ?
O quizá no recordara muy bien lo que había dicho durante aquel conato de delirio febril y tuviese la esperanza de que yo me mostrase compasivo con ella...
No lamentaba nada, no sentía la más mínima duda ante este compromiso irrevocable; estaba lleno de alegría y de impaciencia. Jamás novia alguna contó las horas con tan febril ardor; no dormía, soñaba que cantaba misa.
Pero en Rusia nos encontramos con que, coincidiendo con el orden capitalista en febril desarrollo y la propiedad burguesa del suelo que empieza a formarse, más de la mitad de la tierra es propiedad común de los campesinos.
¡Como maldigo tu nombre, que ha encarcelado mi alma, posesionándote de un periodo, que liberas a tus anchas¡. Otras calles, que no son las tuyas, han sido lugares de pasada, para esta febril andante, que gira a tu entorno atada.
Había que buscar al que lo hubiera hecho y enterarse de lo que había sido de él. XVIII Mientras se dirigía hacia el sitio fatal, mi madre estaba febril, pero se dominaba.
Suspensa, pues, de súbito, la vida histórica; harto nuevas aún y harto confusas las instituciones nacientes para que hayan podido dar de sí, –porque a los pueblos viene el perfume como al vino, con los años, –elementos poéticos; sacadas al viento, al empuje crítico, las raíces desmigajadas de la poesía añeja; la vida personal dudadora, alarmada, preguntadora, inquieta, luz bélica; la vida íntima febril, no bien enquiciada, pujante, clamorosa, ha venido a ser el asunto principal y, con la naturaleza, el único asunto legítimo de la poesía moderna.
De ser hora de desvelo febril y gozoso, en que los nervios vibran y la fantasía enciende sus farolillos de colores; de ser la hora en que las estrofas acuden aladas al llamamiento de los poetas, y el champagne bulle en las copas cristalinas, alegrando por un momento el plomizo sueño de la vida, he venido a ser la hora en que se ronca; ¡una hora con gorro de algodón y camisón amplio!
La fastidiosa infección en un dedo que me tuvo tres días febril e impaciente, fue para ellas una absoluta prueba de la rabia que comenzaba, de donde su consternación, más angustiosa por furtiva.
– Cuando apareció el espectro por primera vez junto a la luz roja –continuó echando hacia atrás su cabello oscuro y frotándose las sienes con las manos una y otra vez, en el extremo de una angustia febril–, ¿por qué no me dijo dónde sucedería el accidente, si tenía que suceder?, ¿por qué la segunda vez que vino ocultaba su rostro?, ¿por qué, en lugar de eso, no me dijo: «Ella va a morir.
si ella estaba peor, él tenía, aunque fuese arrastrando, que ir a sus cubriles a comerse a besos aquella carita pálida de pómulos encendidos y aquellos ojos que eran como dos ventanales por los que parecía querer irse el alma de aquel cuerpo tan airoso a la vez que tan débil, tan esbelto, tan febril y tan lleno, a sus ojos, de tan hondos atractivos.
Rosalía tuvo necesidad de sentarse: un sudor frío y copioso la inundó toda; la sangre martillaba en sus sienes con ritmo febril; sus manos ardían húmedas y viscosas, su pecho se negaba a recibir aquellas ráfagas de aire puro que al acariciar su rostro, antojábasele a ella que la azotaba como con látigos invisibles.
¿Qué es más que una ilusión?, menuda chispa que en su mente febril brotando informe llega a hoguera voraz; grano de arena que empieza en grano y que concluye en monte.