Ejemplos ?
Según su testimonio, que nunca fue corroborado, sufrió abusos constantes en la escuela debido a su débil complexión y baja estatura, y solía fantasear con vengarse.
Tras la reciente restauración conserva su escalera original de madera que invita a fantasear en la década de 1910 con el sonido del crujido de la misma cuando se emprende la subida.
Madame Bovary, asidua a la lectura de novelas románticas, tiene unas ideas sobre el matrimonio que no llegarán a corresponderse con su relación con Charles. Después de una visita a la casa del marqués de Vaubyessard, Emma vuelve a fantasear con una vida idílica, privilegiada.
Sabíamos de él que se llamaba don Jacobo Vieira, y que había sido marino y corrido mucho. Sobre esta base podíamos fantasear a gusto; pero no nos ocupábamos en tal cosa.
Sin embargo, como en provincia no hay originalidad posible en el vivir y es fuerza que todos vayan unos tras otros como mulos de reata, la perspectiva de encontrarme sólo en el salón del Casino de la Amistad, en aquel salón lúgubre cuando no lo puebla el ruido de las disputas; el terror de pasarme la velada en compañía de tres o cuatro catarros crónicos (el senado machucho que no suelta por nada su rincón); el recelo de que me llamasen tacaño, y dijesen que había querido ahorrar el dinero del abono; el fastidio de que viniesen a contarme novecientas grillas sobre la hermosura de la contralto y la voz del tenor, y acaso una comezón secreta de volver a cruzar mis ojos con los de Celina y fantasear amores sin riesgo ni compromiso...
Por último, queremos declarar honradamente que no parece fácil huir de lo fantástico en la explicación de los sueños, y ya conocemos casos en los que se llega a fantasear incluso sobre las células ganglionares.
También tenía que contribuir a la no aceptación de esta teoría el hecho de considerar la elaboración onírica como una actividad inútil y desprovista de todo fin, asignada al alma, la cual se limitaría a fantasear sobre el estímulo dado, sin tender, ni lejanamente siquiera, a algo semejante a una derivación o supresión del mismo.
A Emilita le gustaban mucho estas composiciones, y aquella misma semana Jorge le envió otras, representando también edificios, para que la niña pudiera fantasear acerca de lo que había detrás de las puertas y ventanas.
A esta fase de tranquila elaboración del mundo exterior, sigue, aproximadamente desde los nueve años, una breve, pero evidente, de exaltación, la “edad de la charlatanería” con la que acaba esta etapa de la infancia. En lo que se refiere a la vida del escolar es preferente un fantasear, libre en esencia y muy variable en la temática.
Ante una fotografía, una caricatura, una ilustración, un cuadro, un cartel, un graffiti, el estudiante puede ser impulsado a que individualmente o en grupo intente adivinar, sugerir, fantasear en torno de lo que ha pasado antes de ella o lo que pasará después.
Jacinto estaba desfallecido de hambre; cuando probó las apetitosas magras de jamón y mojó los labios en el vino generoso del Priorato -el Zurdo se trataba a cuerpo de rey-, su actitud reservada cambió insensiblemente y empezó a fantasear con optimismo el porvenir.
Vimos al abogado dirijir l'hacienda pública, al médico emprender obras de injeniatura, al teólogo fantasear sobre política interior, al marino decretar en administración de justicia, al comerciante mandar cuerpos d=ejército...Cuánto no vimos en esa fermentación tumultuosa de todas las mediocridades, en esas vertijinosas apariciones i desapariciones de figuras sin consistencia de hombre, en ese continuo cambio de papeles, en esa Babel, en fin, donde la ignorancia vanidosa i vocinglera se sobrepuso siempre al saber humilde i silencioso!