Ejemplos ?
Subercasaux sentía debilidad por los cacharros prehistóricos; la nena modelaba de preferencia sombreros de fantasía, y el varoncito hacía, indefectiblemente, víboras.
Me rogó que lo meditara, y calificó mi amor de apasionamiento, de fuego fatuo, de obra inestable más de la fantasía que del corazón, de capricho momentáneo.
Recordemos que la poesía no es una hacinación armoniosa de palabras desnudas de pensamientos y de afectos; sino el fruto de una fantasía fértil y poderosa, que expresa con rara vivacidad y con palabras inmortales las cosas que la hieren; que es la contemplación fervorosa y grave que hace el alma sobre sí misma, y sobre los grandiosos espectáculos que presenta la naturaleza.
destilando... FANTASÍA Una muchedumbre infinita y milenaria se encontraba reunida en la principal ágora de la urbe, con el propósito de realizar una manifestación pacífica como protesta a ciertos desmanes premeditadamente ocultos del gobierno, para algunos, tiránico, antidemocrático, demagógico, supertecnócrata, anticívico, ultrarretrógrado y esdrújulos más.
La bacteria más pequeña resume abismos de misterio que dejan suspenso el pensamiento vinculado con la técnica y desencadenando la fantasía.
Sócrates: ¿Examinaremos esta definición para ver si es verdadera, o la recibiremos sin examen y habremos de tener esta tolerancia con nosotros y con los demás, dando rienda suelta a nuestra imaginación y a nuestra fantasía, en términos que baste que un hombre nos diga que una cosa existe para que se le crea, o es preciso examinar lo que se dice?
Yo, deslumbrado al ver tanta fantasía, me armé de confianza y pregunté a uno de aquellos duendecillos: —Pequeño duende, podrías decirme ¿en dónde estoy y quienes son ustedes?
De estos razonamientos deducías esta preciosa conclusión: el que no sabe servirse de su alma, debe dejarla inactiva, y no vivir antes que vivir abandonándose a las sugestiones de la fantasía; y si necesita vivir, obrará más cuerdamente sometiéndose a otro más bien que conservando la libertad para tal uso, y al modo de un buen navegante confiar conducción de su barco al que es hábil en la ciencia de gobernar a los hombres, ciencia que llamas tú muchas veces la política, Sócrates, y que, en tu opinión, es la misma que la de juzgar y administrar justicia.
-¡Pamplinas!- gritó fúrica Palas Atenea.- Hay que quitarles tanta educación mecánica y convenenciera para reeducarles la imaginación y la fantasía.
¡Lejos de mi la historia tentadora De agena tierra y religion profana! Mi voz, mi corazon, mi fantasía La gloria cantan de la pátria mia.
¿Qué aspecto presentaría la parte, antes habitada, del globo? Mi fantasía se desataba. Se ofrecían a mi vista las espléndidas ciudades, convertidas repentinamente en vastos cementerios.
La opinión según la cual nuestro globo o sus habitantes sufrirían daños materiales de resultas del temible contacto, perdía diariamente fuerza entre los sabios, y a éstos les era dado ahora gobernar la razón y la fantasía de la multitud.