falto


También se encuentra en: Sinónimos.

falto, a

(Derivado de falta.)
1. adj. Carente, que necesita una cosa es un chico falto de cariño. necesitado
2. Que es escaso o insuficiente.

falto, -ta

  (de faltar)
adj. Defectuoso o necesitado de alguna cosa.
Escaso, mezquino, apocado.

falto, -ta

('falto, -ta)
abreviación
que no tiene o necesita algo Trató de defenderse y su discurso estaba totalmente falto de argumentos.
Sinónimos

falto

, falta
adjetivo
carente, necesitado, defectuoso*, escaso*, desprovisto, pobre, corto, alcanzado*.
Desprovisto es falto o carente de algo necesario, útil o conveniente: persona desprovista de sentido común.
Traducciones

falto

scevro

falto

ADJ
1. (= carente) falto de [recursos, información, ideas, inteligencia] → lacking in
nos pareció un partido falto de interéswe thought the match was uninteresting o lacking in interest
un hombre falto de carismaa man lacking in charisma, a man with no charisma
un hombre falto de escrúpulosan unscrupulous man
un boxeador falto de reflejosa boxer with poor reflexes
estar falto de personalto be short of staff
2. (anticuado) (moralmente) → poor, wretched, mean
3. (Andes) (= fatuo) → fatuous, vain
Ejemplos ?
Queréis, con presunción necia, hallar a la que buscáis para prentendida, Thais, y en la posesión, Lucrecia. ¿Qué humor puede ser más raro que el que, falto de consejo, él mismo empaña el espejo y siente que no esté claro?
Al un lado estaba un banco de tres pies y al otro un cántaro desbocado con un jarrillo encima, no menos falto que el cántaro; a otra parte estaba una estera de enea, y en el medio un tiesto, que en Sevilla llaman maceta, de albahaca.
Viéndose, pues, tan falto de dineros, y aun no con muchos amigos, se acogió al remedio a que otros muchos perdidos en aquella ciudad se acogen, que es el pasarse a las Indias, refugio y amparo de los desesperados de España, iglesia de los alzados, salvoconduto de los homicidas, pala y cubierta de los jugadores (a quien llaman ciertos los peritos en el arte), añagaza general de mujeres libres, engaño común de muchos y remedio particular de pocos.
dijo la señora, si hubiese vivido yo en aquel tiempo o en el de tantas hermosas princesas, y para su consuelo les hubiérais contado mis desdichas, ¿os habrían acaso escuchado? Al día siguiente perdió el filósofo a su hijo único, y falto poco para que muriese de sentimiento.
En sus brazos tomó mi ensueño y lo arrulló como a un bebé... Y le mató, triste y pequeño, falto de luz, falto de fe... Juventud, divino tesoro, ¡te fuiste para no volver!
La idea del pan falto se le fijó en la mollera, y tanto fue y vino y tanto clamó y aun chilló, que el alcalde de la ciudad le llamó a su despacho, y después de una larga entrevista, en la que hizo gala de su amor al pueblo, a la justicia y a las hogazas cabales, le nombró inspector del peso del pan.
Se iba muriendo y, avara de encontrar algo bello, armonioso y dulce en derredor suyo, tenía en su gabinete una pajarera, y se pasaba las horas muertas delante de ella, oyendo los trinos de sus canarios, única nota de poesía que vibraba en aquel hogar repleto de lujo y falto de ternura.
IV He aquí el momento oportuno para mi venganza. El príncipe falto a su promesa y ahora esta abandonado por mi funesto enemigo. Refresca su ardorosa frente con tus alas y aguarda la ocasión propicia para derramar sobre sus párpados un sueño precursor del sepulcro, un sueño de agonía y ansiedad, de esos que ciñen la garganta con sus manos de acero y pesan sobre el corazón como una montaña de plomo.
Nada menos, no sin razón he dicho que tu carta me dio un gran placer, porque aun que el hombre ignorante tenga alegría por una causa legítima, así yo denomino placer, placer nacido de la idea de un bien falso, falto de sentido común y de medida, su pasión inmoderada y pronta a inclinarse al enemigo.
DOÑA ANA Ya desconfiaba de ti. CELESTINA Mucho me agravias en eso; no soy yo mujer que falto jamás a lo que prometo. DOÑA ANA Pues dime, ¿qué has alcanzado en si es que hace algún acuerdo don Juan de mí, y si será verdad que he de verle presto?
Allí permanecí hasta la mañana siguiente, que me encontraron mis servidores falto de sentido y recordando sólo que después de mi caída había creído percibir confusamente como una pisadas sonoras, la compás de las cuales resonaba un rumor de espuelas, que poco a poco se fue alejando hasta perderse.
secretario, los dos ordinarios tiene cada uno cuatrocientos ducados de salario, y otros dos extraordinarios cien ducados cada uno. Este Consejo es el que más necesita de grandes sujetos y es el que hoy más falto se halla dellos.