falleba

falleba

(Del ár. vulgar jalleba, tarabilla.)
1. s. f. Varilla de metal que sirve para cerrar las ventanas y los balcones.
2. Manivela con que se mueve la varilla.

falleba

 
f. Varilla de hierro acodillada en sus extremos, que sirve para cerrar las puertas o ventanas.
Traducciones

falleba

SFdoor o window catch, espagnolette
Ejemplos ?
Novela Falleba (1979) La obra del sueño (1984) La ceniza del Libertador (1987) La ceremonia de la soledad (1992) El embarcadero de los incurables (1998) La caravana de Gardel (1998) Destierro (2012) La vida secreta de los perros infieles (2014) Libros de cuentos Las alabanzas y los acechos (1980) La última noche de Antonio Ricaurte (1997) Ensayo La sombrilla planetaria...
– Claro que sí, pero la Venus, ha doblado el dedo. Me miraba fijamente, despavorido, apoyándose en la falleba para no caerse. – Vaya historia –le dije–, eso es que encajó demasiado el anillo.
Una comida los dos solos, un paseo por la tarde por la carretera principal, acariciarle su pelo, contemplar su sombrero de paja, colgado en la falleba de una ventana, y muchas otras cosas más en las que Carlos jamás había sospechado encontrar placer alguno, constituían ahora su felicidad ininterrumpida.
Cerró los vidrios de golpe, pero ni tiempo consigue para encajar la falleba, porque el hombre, que se sirve de ambas manos, deteniéndolos con vigor irresistible, volvió la carta diciendo: —Sin respuesta no he de irme.
En lo alto de las angostas ventanas guarecidas bajo los aleros negruzcos, asomaba de largo en largo, alguna vieja: sus manos secas sostenían entornada la falleba al mismo tiempo que con voz casi colérica, gritaba: —¡Viva el Rey de los buenos cristianos!
Ante la rota luna que colgaba en la falleba de la ventana de la cocina, por no tener en su alcoba suficiente luz, sonrió a su imagen, barnizada de frescura, con la nota carminosa de los labios, turgentes de savia como un capullo de rosa colorá.
Magdalena, que cerraba ya la ventana, se de­tuvo un instante, satisfecha y colmada de felici­dad. Y corrió la falleba. XIX Llovía a la noche siguiente, y el cielo fulgura­ba de vez en cuando con cruda luz.
El enano acababa de saltar de la mesa -¡clin, clin!- y de correr a la ventana, queriendo abrirla; pero no alcanzaba a la falleba, y cayó al suelo, retorciéndose y murmurando: -No darle importancia...
Oír esto Luis María y lanzarse a la ventana fue todo uno; pero su madre, acaso por primera vez en su vida, se interpuso resuelta, le paró, agarrándole de la muñeca con inusitado vigor, con toda su fuerza aldeana, centuplicada por la angustia, y desviándole bruscamente se apoderó de la falleba.
No contestó el mozo, ocupado en quitar la tranca de la ventana con el menor ruido posible. Entreabrió suavemente las maderas, alzó la falleba y, animado por el silencio, resolvióse a empujar la vidriera.
Estoy en París y voy dando la vuelta a Francia; pero soy capaz de establecerme aquí, puesto que está usted. En aquel momento rechinó la falleba de un balcón del primer piso debajo de la habitación de Petrilla.
Por su parte, el sistema de cerrojos o pestillos verticales conocido como cierre de cremona, más sofisticado y relativamente contemporáneo, similar al tradicional cierre de falleba, consiste en un mecanismo ingenioso que echa dos pestillos con un solo giro del tirador.