Ejemplos ?
Así, el gobierno de Fructuoso Rivera le cedió el derecho exclusivo de pescar y faenar a las ballenas que vivían en el Puerto de Maldonado y costas del Estado, durante 10 años, cobrando unos 75 pesos cada seis meses.
Algunas villas de pescadores han desarrollado embarcaciones a vela con características propias: los sinagots, según el nombre del pueblo de Séné, barcos de pesca para faenar, por lo general, de dos velas al tercio; los forbans del Bono, chalupa no cubierta armada para la pesca de arrastre con perchas.
Pleito distinto fue el que ganaron los comillanos, apoyados en este caso por los mencionados marqueses, frente a la villa de San Vicente de la Barquera, que sostenía que su fuero de 1.210 les otorgaba el monopolio para comerciar y pescar en la costa occidental de Cantabria, fuero que prohibia faenar a la pesca a dos leguas al este y al oeste de San Vicente de la Barquera, teniendo los pescadores de Comillas que atracar sus barcos en Puertu Calderón de la vecina Oreña durante la duración del pleito que a la final fallaron los Reyes Católicos en el año 1.500 a favor de Comillas, demostrando estos para su defensa que desde muy antiguo se venia faenando las gentes de la mar en dicha villa.
Se trataba de una extensa lobería mixta, integrada tanto por lobos marinos de un pelo como de de dos pelos, los cual se contaban en gran cantidad a mediados de la década de 1930. La actividad de la factoría lobera inicia para 1923, desde entonces se llegan a faenar unos 10.000 lobos por año.
En 1961 aconteció la llamada "Marcha del Hambre" en la cual, una multitud de aproximadamente 25.000 productores cañeros acamparon en la Plaza Independencia durante días, llegando a faenar ganado en la misma para alimentarse.
Se negó por completo a prestar ayuda militar al ejército de Lavalleja o al que más tarde dirigiría Alvear. La prohibición de faenar ganado cimarrón hizo estallar una revuelta, dirigida por un capitán de apellido Cóceres.
Con esta técnica, además, daba un rodeo al tratado que firmaron España y Portugal en 1893 por el cual los barcos españoles se comprometían a no navegar por las aguas jurisdiccionales portuguesas, permitiendo faenar con las redes de este arte de pesca en aguas lejanas sin necesidad de que el barco propiamente navegara por las aguas explotadas.
Cuando desembarcaron, González salió a la playa con otros seis hombres y otra carretilla con comestibles y algunas reses en pie. Liaño solicitó a Robinson el envío a tierra de más hombres para faenar rápidamente el ganado.
Constituyen el recuerdo de una época no muy lejana, a mediados del siglo XX, en la que los hombres del mar salían a faenar en sus pequeños botes luchando contra los elementos y navegando a vela o con remos.
Marruecos solicitaba prácticamente la misma remuneración económica por faenar en sus aguas (90 millones de euros al mes); pero reduciendo el 80% de buques y cambiando la forma de contratación de estos buques.
Se trata de flota de bajura, cuyos buques se encuentran en Censos que les posibilita faenar en zonas determinadas del Caladero y con artes o aparejos específicos, si bien existe un elevado número de unidades pesqueras de carácter artesanal.
Con el tiempo, aquella bata que comenzó siendo una prenda cómoda de llevar a faenar, pasó a ser el "traje de feria" para grandes y pequeñas, familias acomodadas y humildes, no había distinción de clases ni edad, y su evolución fue paralela con el resto de diseños que se actualizaban con cada época, apareciendo con distintos escotes, pelo recogido de una manera u otra, traje ceñido o más suelto, acompañándose con otros complementos como son las flores, collares, pendientes, mantones de Manila...