Ejemplos ?
Al hacerse cargo del gobierno el 28 de abril, Rojas lanzó un proclama contra la turbulenta y facinerosa Junta de Buenos Aires: Diversos historiadores (Blas Garay, Justo Prieto, Mariano Antonio Molas, John Hoyt Williams) han considerado que otro de los objetivos de la invasión de Belgrano era el reclutamiento forzoso de pobladores de la provincia del Paraguay para desarmarla y por otro lado reforzar el poder militar de la Junta de Buenos Aires.
Ha llevado a cabo otros numerosos trabajos de investigación histórica, orientados a fenómenos sociales de gran interés, como los dedicados a la actividad facinerosa en la etapa contemporánea, en una serie de cuatro artículos monográficos aparecidos en la revista 'Alcántara', y que culminó con la publicación del libro: El Bandolerismo en Extremadura (Universitas Editorial, Badajoz, l993), en el que por primera vez se analiza este fenómeno delictivo en la región, donde proliferaron cuadrillas tan temibles y sanguinarias como Los Muchachos de Santibáñez, que asoló el territorio placentino.
Con ese motivo lanzó un proclama contra la "turbulenta" y "facinerosa" Junta de Buenos Aires y su política de levas: A mediados de mayo de 1811 se produjo en Asunción el alzamiento militar que impuso al gobernador Bernardo de Velasco dos consocios para que gobernaran con él.
Nueve días después, Blas José de Rojas Aranda, nombrado comandante de Corrientes por Velasco, lanzó una significativa proclama contra la " turbulenta y facinerosa Junta de Buenos Aires: Desde fines de 1810, el gobernador Velasco tomó medidas contra quienes conspiraban a favor de la Junta de Buenos Aires, confinando a un grupo de personas en el Fuerte Borbón.
El 19 de abril Ferrer desembarcó y ocupó la ciudad, haciendo jurar al día siguiente fidelidad al Consejo de Regencia de Cádiz, quedando como comandante provisorio designado por Velasco hasta la llegada del comandante designado, Blas José de Roxas Aranda. Éste se hizo cargo del gobierno el 28 de abril lanzando un proclama contra la «turbulenta y facinerosa Junta de Buenos Aires».
Esta bestia sagrada, ladrona y anarquista, saquea las banastas mugrientas del mercado, y los frutos que ella ha hurtado nutren al pobre hambriento del festín de la vista. ¡Bestia facinerosa, sagrada y anarquista!
Empero la causa no fue forastera, ni otra sino la libertad de Casio, desde su niñez impaciente de imperio y servidumbre, y una condición resuelta y belicosa contra toda presunción y soberbia: facinerosa para consentir superior, y insolente para admitir igual.
Para decir caldo sustancial, dirá licor quiditativo A las revanadas de pan llamará planicies Y porque la palabra gota es muy facinerosa, y para los oyentes abunda de cosquillas; si se ofreciere decir deme una gota de agua, ó deme dos gotas de vino, diga denme una podagra de agua ó denme dos podagras de vino.