Ejemplos ?
Y aunque no quiera el derrumbe me van cayendo tan dentro que deshilando vocablos es terremoto de léxicos… 19 Me asalta la nostalgia esta mañana con sus enredos de gastadas lágrimas cuando el silencio me responde férreo que no habrá más tu calor en mis desvelos.
El fragor con furia crece constante y así una ola tras otra se sucede, una hora a la siguiente el turno cede, su angustia ya es coraje delirante, se arroja audaz al frenesí bramante. Su brazo férreo hiende el agua, nada resuelto, y al fin de él un dios se apiada.
Con tales palabras excitaban el valor de sus compañeros. Seguía el combate y el férreo estrépito llegaba al cielo de bronce, a través del infecundo éter.
En inconmensurable soberbia creía que todo el universo estábale subordinado, y el férreo yugo con que sujetó a los pueblos y naciones, superó a todas las tiranías de que se guardaba recuerdo en los fastos de la historia.
No eran los capitalistas contra quienes los trabajadores estaban contendiendo, sostenían, sino contra el férreo entorno de la humanidad, y era meramente una cuestión del espesor de sus cráneos el que descubrieran este hecho y decidieran sobrellevar lo que no pueden remediar.
La Francia al escucharlo tiembla y gime, y cayendo esta hiena en vil desmayo, su altiva frente aplasta el férreo callo de nuestros fogosísimos bridones.
Al rey Areitoo matóle Licurgo, valiéndose no de la fuerza, sino de la astucia, en un camino estrecho, donde la férrea clava no podía librarle de la muerte: Licurgo se le adelantó, envasóle la lanza en medio del cuerpo, tumbóle de espaldas, y despojóle de la armadura, regalo del férreo Ares, que llevaba en las batallas.
Muchas veces hace, por el oleaje en su costado golpeada, un ingente fragor, y no más leve golpeada resuena que cuando férreo en otro tiempo el ariete o la balista embiste las laceradas ciudadelas, y como suelen tomando para el ataque fuerzas marchar 510 a pecho contra las armaduras y las enhestadas armas fieros los leones, así, cuando se lanzaba la ola al concurrir los vientos, iba contra los armamentos de la nave y en mucho era más alta que ellos.
El tren cruzaba una estancia poblada de vacas finas que, familiarizadas con el paso del gran lagarto férreo, pacían tranquilas. Era un espectáculo harto conocido y conversábamos, indiferentes, de incidencias menores en nuestras vidas camperas.
Yace en tierra Sarpedón, el rey de los licios escudados, que con su justicia y su valor gobernaba la Licia. El férreo Ares lo ha matado con la lanza de Patroclo.
El amor de Ciro abrasa a Licoris, la de lindísima frente; y Ciro se inclina hacia la desdeñosa Fóloe; pero antes las cabras se unirán con los lobos de Apulia que Fóloe se entregue a tan torpe adúltero; así lo ha dispuesto Venus, a quien place, en sus juegos caprichosos, unir con férreo yugo personas harto desiguales y muy opuestos caracteres.
Hera, deidad veneranda, hija del gran Cronos, aparejó los corceles con sus áureas bridas, y Hebe puso diligentemente en el férreo eje, a ambos lados del carro, las corvas ruedas de bronce que tenían ocho rayos.