Ejemplos ?
Clara, Mariana y Clotilde iban bien vestidas y lucían las joyas de la princesa, que un hábil platero había agrandado para ellas, excepto el medallón y la cadena, que pertenecían a la segunda, y que habían quedado tales como eran. Elena, con su modesto traje y su aire tímido fue la que excitó menos la atención.
Pero dirigid los solípedos caballos hacia los fuertes dánaos y la gloria que alcanzaréis será mayor. Con estas palabras les excitó a todos el valor y la fuerza.
Y ahora cada uno pelee con valeroso corazón contra los teucros. Con estas palabras les excitó a todos el valor y la fuerza; y ellos, al oírlas, cerraron más las filas.
De nuevo se trabó una pelea encarnizada, funesta, luctuosa, en torno de Patroclo. Excitó la lid Atenea, que vino del cielo, enviada a socorrer a los dánaos por el longividente Zeus, cuya mente había cambiado.
Se instaló en un sillón y experimentó durante una hora los diversos manoseos, masturbaciones, poluciones y posiciones diversas de cada una de aquellas muchachas, conducidas y guiadas por su maestra, y, como es fácil imaginar, su temperamento fogoso se excitó mucho con tal ceremonia.
Confiando en la bondad divina y más inspirado que nunca el obispo, recatándose de todos y muy sigilosamente, escribió aquella misma noche una verdadera obra maestra, un dechado de perfección; lo mejor acaso que había escrito en su vida. A la mañana siguiente entregó el sermón al clérigo su amigo, y le excitó para que se le aprendiese muy bien de memoria.
Porque El de tal manera los excitó y movió con su influjo sobrenatural para que escribieran, de tal manera los asistió mientras escribían, que ellos concibieran rectamente todo y sólo lo que El quería, y lo quisieran fielmente escribir, y lo expresaran aptamente con verdad infalible; de otra manera, El no sería el autor de toda la Sagrada Escritura»(42).
Porque El de tal manera los excitó y movió con su influjo sobrenatural para que escribieran, de tal manera los asistió mientras escribían, que ellos concibieran rectamente todo y sólo lo que El quería, y lo quisieran fielmente escribir, y lo expresaran aptamente con verdad infalible; de otra manera, El no sería el autor de toda la Sagrada Escritura.
o sé que día de Agosto del año 1816 llegó a las puertas de la Capitanía General de Granada cierto haraposo y grotesco gitano, de sesenta años de edad, de oficio esquilador y de apellido o sobrenombre "Heredia", caballero en flaquísimo y destartalado burro mohino, cuyos arneses se reducían a una soga atada al pescuezo; y, echado que hubo pie a tierra, dijo con la mayor frescura «que quería ver al Capitán General.» Excuso añadir que semejante pretensión excitó sucesivamente la resistencia del centinela, las risas de los ordenanzas y las dudas y vacilaciones de los edecanes antes de llegar a conocimiento del Excelentísimo Sr.
Y ahora, ahora que está usted dormido y soñando y que reconoce usted estarlo y que yo soy un sueño y reconozco serlo, ahora vuelvo a decirle a usted lo que tanto le excitó cuando la otra vez se lo dije: mire usted, mi querido don Miguel, no vaya a ser que sea usted el ente de ficción, el que no existe en realidad, ni vivo ni muerto...
Que nadie se quede atrás para recoger despojos y volver, cargado de ellos, a las naves; ahora matemos hombres y luego con más tranquilidad despojaréis en la llanura los cadáveres de cuantos mueran! Con tales palabras les excitó a todos el valor y la fuerza.
Persistid en el ataque, pues los aqueos no resistirán largo tiempo, aunque se hayan formado en columna cerrada; y creo que mi lanza les hará retroceder pronto, si verdaderamente me impulsa el dios más poderoso, el tonante, esposo de Hera. Con estas palabras les excitó a todos el valor y la fuerza.