exaltación


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exaltación

1. s. f. Acción y resultado de exaltar o exaltarse. exaltamiento
2. Intensidad muy elevada de un estado de ánimo el gol provocó la exaltación del público. entusiasmo
3. Acción de atribuir mucho mérito o valor a una persona o una cosa la exaltación de sus hazañas. glorificación

exaltación

 
f. Acción y efecto de exaltar o exaltarse.
Gloria que resulta de una acción muy notable.
Aumento de las actividades sensitivas.
Excitación del ánimo.
Estado de una persona exaltada.

exaltación

(eksalta'θjon)
sustantivo femenino
1. alabanza de las cualidades o méritos de una persona o cosa Mi padre nos hizo una exaltación del amor filial.
2. atribución de más valor del que se considera tiene a una persona o cosa Los artistas del siglo veinte hicieron una exaltación del inconsciente.
3. estado de quien ha perdido la calma que se manifiesta al hablar La sorpresa le produjo una gran exaltación.
Traducciones

exaltación

ardor, ardour, exaltation

exaltación

exaltation

exaltación

تمجيد

exaltación

ophøjelse

exaltación

upphöjelse

exaltación

SF
1. (= ensalzamiento) → exaltation
2. (= sobreexcitación) → overexcitement, elation
3. (= fanatismo) → hot-headedness
4. (Pol) → extremism
Ejemplos ?
Un exceso anómalo de oxígeno produciría, según estaba probado, una exaltación de los espíritus animales, tal como la habíamos sentido en esos días.
No obstante, de cuando en cuando se percibían como unos rumores confusos: chasquidos de madera tal vez, o murmullos del viento, o, ¿quién sabe?, acaso ilusión de la fantasía, que oye y ve y palpa en su exaltación lo que no existe; pero la verdad era que ya cerca, ya lejos, ora a sus espaldas, ora a su lado mismo, sonaban como sollozos que se comprimen, como roce de telas que se arrastran, como rumor de pasos que van y vienen sin cesar.
Se trataba del conde filántropo, del que tuvo misericordia de las turbas, del que con exaltación profesó el culto de los humildes, del que, en su vocación entusiasta, tomó el arado en sus manos aristocráticas y, descalzos los pies, rompió las entrañas de la tierra para que produjese el dorado trigo que sustenta al hombre.
El carácter tan pronto retraído y melancólico como bullicioso y alegre de Constanza, la extraña exaltación de sus ideas, sus extravagantes caprichos, sus nunca vistas costumbres, hasta la particularidad de tener los ojos y las cejas negros como la noche, siendo blando blanca y rubia como el oro, habían contribuido a dar pábulo a las hablillas de sus convecinos, y aun el mismo Garcés, que tan íntimamente la trataba, había llegado a persuadirse que su señora era algo especial y no se parecía a las demás mujeres .
Y es mejor dormir en ella del vino la exaltación, en deliciosos ensueños de pasajero vapor, que comer maíz en tortas y el alcuzcuz y el arroz, y emborracharse con opio, trepando luego a un balcón, para excitar en la mente delirio fascinador, que al cabo ataca los nervios y oscurece la razón, y torna a los hombres locos o necios, que es lo peor.
Y el hecho de que esa guerra no haya cesado exigirá de nosotros una continuidad de propósitos, una continuidad de rendimiento y una exaltación varonil de nuestro ánimo de unidad.
El país no quiere agitación; en este momento no es la hora de encrespar la opinión; es un minuto de sacrificio, es un minuto de concentración y de pensar cada uno en la forma de cumplir su deber. Yo no creo que el país necesite propaganda, ni necesite la actitud del Presidente que se haga labor de exaltación; no.
¿Qué significa esto? MARTA ( Con exaltación.) ¡Esto significa que la plebe rompe sus cadenas! JUAN ¿Habrá llegado el día santo de la venganza?
MARCOS Todo el tiempo ha permanecido en su calabozo como tú. JUAN (Con exaltación.) ¡Ah, qué feliz soy! ¡El carcelero mintió para que yo repudiara a Marta!
Hombres como él, compelidos a satisfacer siempre sus deberes y a crear tantos horizontes que faltan en la marcha de la Humanidad, son los buscados, son los escogidos para enriquecer el tesoro moral e intelectual y mantener la Patria en su trono de exaltación.
Me inspiraba auténtico pavor, y no llegaba a imaginarme, debido al estado de exaltación en que se encontraba, lo que sería de mí cuando nos quedásemos cara a cara los dos solos.
Dejó una espléndida limosna para el convento donde sus plegarias habían producido aquel milagro, notó que la vida había dejado de ser un fastidio, envió a mi madre toda la dote que le correspondía y a mí me inició en la buena creencia popular. Desde entonces conocí el gusto de lo popular en la caída y en la exaltación...