evangelio

evangelio

(Del lat. evangelium < gr. evangelion.)
1. s. m. RELIGIÓN Historia de la vida y doctrina de Jesucristo y libro que las contiene antes de acostarse lee el evangelio; le regaló un evangelio ilustrado.
2. RELIGIÓN Cada uno de los cuatro primeros libros del Nuevo testamento, escritos por los evangelistas y el conjunto de estos libros es un pasaje del evangelio de san Mateo.
3. RELIGIÓN Fragmento de estos libros y parte de la misa en que se lee.
4. coloquial Verdad indiscutible en aquella casa la opinión del padre es el evangelio.

evangelio

  (de Evangelio)
m. Hechos y narraciones que anuncian la salvación de Dios acaecida en Cristo.
Doctrina de Jesucristo.
Verdad que no admite discusión.

Evangelio

  (del l. evangeliu < gr. euangélion, buena nueva)
bib. Cada uno de los libros canónicos que refieren la vida, doctrina y milagros de Jesucristo, los cuales forman parte del Nuevo Testamento y, por ext., conjunto de estos libros.

evangelio

(eβan'geljo)
sustantivo masculino
1. religión libro del Nuevo Testamento que relata la vida y enseñanzas de Jesús El Nuevo Testamento posee cuatro evangelios.
2. religión conjunto de estos cuatro libros El evangelio está compuesto por los evangelios sinópticos y el evangelio de Juan.
3. religión doctrina de Jesús predicar el Evangelio
Traducciones

evangelio

gospel

evangelio

vangelo

evangelio

evangelium

evangelio

evangelium

evangelio

evangelium

evangelio

Evangelium

evangelio

evankeliumi

evangelio

évangile

evangelio

evanđelje

evangelio

福音

evangelio

복음

evangelio

evangelie

evangelio

ewangelia

evangelio

evangelho

evangelio

gospel

evangelio

คำสอนของพระเยซู

evangelio

incil

evangelio

sách Phúc âm

evangelio

福音

evangelio

福音

evangelio

הבשורה

evangelio

SMgospel
el Evangelio según San Juanthe Gospel according to St John
se aceptan sus ideas como el evangeliohis ideas are accepted as gospel truth
lo que habla es el evangeliohe speaks the gospel truth
Ejemplos ?
No crea usted que fue mártir casual: su aspiración de siempre era esa, ir a predicar a los que desconocen el Evangelio y derramar su sangre para atestiguar la fe.
Nuestro Movimiento es un buen lugar donde las personas cristianas se sienten invitadas a fortalecer su fe a través del encuentro con Jesucristo, el compromiso con la Iglesia, y la opción por integrar en la propia vida los valores del Evangelio.
Creemos que los primeros principios y ordenanzas del Evangelio son: primero, Fe en el Señor Jesucristo; segundo, Arrepentimiento; tercero, Bautismo por inmersión para la remisión de los pecados; cuarto, Imposición de manos para comunicar el don del Espíritu Santo.
Labor ideal y ensoñadora de aquellos viejos maestros que caminaban al golpe del polvo entre las barriadas o las rancherías, cual cruzados, a impartir el evangelio de la cultura laica.
Con igual indignación se había referido a Estados Unidos en su obra El Evangelio americano: los Estados Unidos “no abolieron la esclavitud de sus estados, no conservaron las razas heroicas de sus indios, ni se han constituido en campeones de la causa universal, sino del interés americano, sino del individualismo sajón”… por ello “se precipitaron sobre el sur”.
Creemos que el hombre debe ser llamado por Dios, por profecía y la imposición de manos, por aquellos que tienen la autoridad, a fin de que pueda predicar el evangelio y administrar sus ordenanzas.
Y un día llegó el primer llanto del Indio; en la mañana del descubrimiento, saltando de la proa de la carabela, y del cielo de la raza en derrota cayó al volcán la primera estrella; otro día llegó la piedad del Evangelio y del costado de Jesucristo, evaporada la tristeza, cristalina de martirio e impetuosa de Conquista, cayó la segunda estrella.
El que no sabe leer no sabe nada; la luz, la idea, el alma está en el libro: el Evangelio, nuestra historia patria, el Código civil, el catecismo.
A CARTA DE LA LIBERTADORA Los limeños, que por los años de 1825 á 1528, oyeron can- tar en la Catedral, entre la Epístola y el Evangelio, á guisa de antífona.
Para ello, el pueblo debe ser instruido sobre las reales posibilidades de su tierra, las cuales la gran masa ignora; el boliviano debe ser consciente de su valer y educarse en el evangelio de la fe y la victoria.
Fray Bruno se distinguía por la austeridad de sus costumbres y por llenar, conforme al espíritu del Evangelio, los deberes de su sagrado ministerio.
Conscientes de que el evangelio y los episodios violentos de la Revolución se escribieron principalmente en las provincias de México, sabedores de que es en el campo, habitado por las dos terceras partes de nuestra población, con ínfima percepción del ingreso nacional, donde más faltan por cumplirse los principios reivindicadores de nuestro movimiento social, el Congreso de la Unión simpatiza con la política agraria de la Administración que, al expropiar y repartir viejos latifundios, algunos como el de Cananea, enquistados contra la Ley en zonas prohibidas del territorio nacional, satisface el anhelo de desconcentrar la propiedad rural y de entregarla, en gran acto de justicia histórica, a quienes la trabajan: los campesinos desposeídos de México.