europeización

europeización

s. f. ANTROPOLOGÍA, ECONOMÍA, POLÍTICA Proceso de difusión o adopción de la cultura y las costumbres europeas.
Traducciones

europeización

Europäisierung

europeización

Europeizzazione

europeización

européanisation

europeización

Europeanisering

europeización

Europeização

europeización

Europeizacja

europeización

Europeisering

europeización

SFEuropeanization
Ejemplos ?
V Y ¿qué tiene que ver esto con lo otro, con el casticismo? Mucho; este es el desquite del viejo espíritu histórico nacional que reacciona contra la europeización.
A despecho de aduanas de toda clase, fué cumpliéndose la europeización de España, siglo tras siglo, pero muy trabajosamente y muy de superficie y cáscara.
Desde hace algún tiempo se ha precipitado la europeización de España; las traducciones pululan que es un gusto; se lee entre cierta gente lo extranjero más que lo nacional y los críticos de más autoridad y público nos vienen presentando literatos ó pensadores extranjeros.
La primera, era que tenía que ser un modelo europeo y la segunda, que en ese proyecto no cabía la milenaria civilización indígena, que los criollos y los mestizos, construirían este país a pesar de la carga que representaban los pueblos indios, que para este siglo fueron considerados como primitivos y un lastre para la europeización de la naciente nación.
Afectado profundamente por el fracaso de la Unión Nacional, continuó, atribuyendo responsabilidades por la situación española a la propia monarquía en Quiénes deben gobernar después de la catástrofe, Reconstitución y europeización de España y, sobre todo, la encuesta realizada desde el Ateneo de Madrid con la colaboración de muchas grandes figuras de la cultura y la sociedad españolas (de Miguel de Unamuno a Emilia Pardo Bazán) para redactar uno de sus títulos clásicos: Oligarquía y Caciquismo como la forma actual de gobierno en España: urgencia y modo de cambiarla (1901), una denuncia de la corrupción del sistema político canovista de la Restauración que supondrá la marginación de Costa de los centros políticos del sistema.
Como resumen definitivo de la encuesta (1902) elabora un programa de enunciados prácticos, casi su testamento político, en el que mezcla grandes horizontes y algunas obsesiones menores, casi comarcanas: Cambio radical en la aplicación y dirección de los recursos y energías nacionales (presupuesto volcado en educación, colonización interior, obras hidráulicas, repoblación forestal, investigación científica, etc.)... «en suma, desafricanización y europeización de España».
En las últimas líneas de este epílogo se vuelve a referir directamente a la campaña de Ortega en pro de la europeización: El quijotismo unamuniano, asumido por él mismo al comparar a su polemista con el Bachiller Sansón Carrasco, es otro de los temas permanentes de su producción literaria, y como el de la ciencia o el progreso, confluyente en su concepción del Ser de España.
Su gobierno a partir de entonces se caracterizará por aspirar y trabajar en pro de un proceso de europeización en Venezuela, a todos los niveles, institucionales, económicos, políticos, militares, etc.
Pero, aunque conservan gran parte de las tradiciones de sus antepasados, en ellos es imposible no ver el peso creciente de la influencia occidental. Esto no resta valor a sus manifestaciones artísticas, aunque tras siglos de europeización sean algo sincréticas o mestizas.
Surgió en polémica con José Ortega y Gasset, a partir de 1906 y al menos hasta 1912, sobre el tema que ha pasado a conocerse como la europeización de España o la españolización de Europa y que le ganó una ácida definición de éste (desviación africanista del maestro y morabito salmantino), y una amarga acusación final (Don Miguel de Unamuno, energúmeno español, ha faltado a la verdad).
Años más tarde, en 1911, sobre la tumba de Joaquín Costa, Unamuno niega que el prócer regeneracionista hubiera sido europeizador, sino gran africano, o celtíbero, a quien pusieron bajo la bandera de la europeización, pero que no hizo más que popularizar la palabra.
«Sanear y europeizar nuestra moneda, mediante la europeización de la agricultura, de la minería y del comercio, de la educación nacional, de la administración pública y de la política, así general como financiera, que reponga la confianza de Europa en nosotros».