etrusco

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También se encuentra en: Sinónimos.

etrusco, a

1. adj./ s. HISTORIA De Etruria, antigua región de Italia que corresponde a la actual Toscana. tirreno
2. s. HISTORIA Persona que formaba parte del pueblo instalado en esta región.
3. s. m. LINGÜÍSTICA Lengua que hablaban los habitantes de esta región.

etrusco, -ca

 
adj.-s. De Etruria.
m. ling. Lengua hablada por el antiguo pueblo etrusco de Etruria (actual Toscana), en Italia.
pl. hist. Pueblo de la Antigüedad que habitó en la Etruria. Su apogeo se extiende desde el s. VIII hasta el s. V a C, durante el reinado de la dinastía Tarquinia.
Sinónimos

etrusco

, etrusca
adjetivo y sustantivo
(persona) tirreno, tusco.

etrusco:

tuscotirreno,
Traducciones

etrusco

etrusco

etrusco

エトルリア

etrusco

/a
A. ADJ & SM/FEtruscan
B. SM (Ling) → Etruscan
Ejemplos ?
Así fue la caída de Veyes, la ciudad más rica de la liga etrusca, mostrando su grandeza incluso en su derrota final, ya que después de ser sitiada durante diez veranos e inviernos y provocar más pérdidas de las que sufrió, sucumbió finalmente al destino, pues cayó por una mina y no por un asalto directo.
Hasta qué punto se extendió por los dos mares por los que Italia está rodeada como una isla, queda demostrado por los nombres de esos mares, pues las naciones de Italia llaman a uno el "mar etrusco" y al otro el "adriático", que viene de "Atria", una colonia etrusca.
A principios de año, la inquietud del pueblo fue desviada de la guerra etrusca por la llegada a la Ciudad de un grupo de fugitivos de territorio pomptino, que informaron de que los anciates estaban en armas y que los pueblos latinos habían enviado sus guerreros para ayudarles.
Cincio, un atento estudioso de esta clase de monumentos, afirma que en Volsinia también se clavaban clavos en el templo de Nortia, una diosa etrusca, para indicar el número del año.
El Senado creía que no debía ignorarse ninguno de tales movimientos; se dieron órdenes para alistar tropas para ambas guerras; los cónsules echaron a suertes sus respectivos mandos. La llegada de despachos del cónsul Sulpicio hizo que la guerra etrusca pareciese la más grave de los dos.
Según una tradición, parece ser que Marco Fabio, el hermano del cónsul (aunque otros dicen que fue Cesón y otros que Lucio Claudio, hermano de madre del cónsul), dijo que él iría ir efectuaría un reconocimiento y volvería en breve con información precisa. Había sido educado en Cerveteri y estaba completamente familiarizado con la lengua y la literatura etrusca.
Hay autores que afirmar que, por aquel tiempo, los muchachos romanos eran, por regla general, educados en literatura etrusca como hoy lo son en literatura griega; pero yo creo que lo más probable es que resultase algo extraordinario que un hombre se significara así al poder mezclarse con el enemigo.
Capturó varios castillos a los volsinios, destruyendo algunos para que no sirvieran como refugio al enemigo; extendiendo sus operaciones en todas direcciones, hizo tan temido su nombre que toda la liga etrusca se rogó que les concediera un tratado de paz.
El traslado de la reina Juno a Roma fue confiado a un grupo de hombres seleccionados de entre todo el ejército, que después de realizar sus abluciones y ataviarse con vestiduras blancas, entraron reverentemente en el templo y pusieron sus manos en la estatua con santo temor pues, de acuerdo con la costumbre etrusca, sólo el sacerdote de cierta familia concreta estaba autorizado a tocarla.
Mientras ambos cónsules, con toda la fuerza de Roma, dedicaban todas sus energías más y más a la guerra etrusca, se levantaban en el Samnio nuevos ejércitos con el propósito de asolar los territorios sometidos a Roma.
Licurgo es el representante de la civilización dórica; Solón, el representante de la cultura intelectual de los pueblos jonios; Numa Pompilio representa la civilización etrusca; Platón desciende de Pitágoras; Pitágoras, de los sacerdotes del Oriente.
por caudillo a esos millares de hombres; ya sus naves apiñadas hierven de impaciencia en la playa, ya todos claman por sus banderas; pero los retiene un anciano arúspice, vaticinándoles estos hados: "¡Oh escogida juventud de Meonia, flor y gloria de vuestros valerosos ascendientes!, vosotros, a quienes un justo dolor impele contra el enemigo y a quienes inflama Mecencio en justa ira, sabed que no concede el cielo a ningún Ítalo debelar a la poderosa nación de los Rútulos; buscad capitanes extranjeros." Con esto la hueste etrusca se detiene en su campamento, aterrada con semejante anuncio de los dioses.