etéreo

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etéreo, a

1. adj. QUÍMICA Del éter, compuesto químico la inhalación de vapores etéreos produce somnolencia.
2. literario Que es sutil, vago, impreciso, sublime vive ajeno a la realidad, en un mundo lleno de sueños etéreos.
3. literario Del cielo el espacio etéreo.

etéreo, -a

 
adj. Relativo al éter.
poét.Relativo al cielo.
poét.Sutil, vago, sublime.

etéreo, -rea

(e'teɾeo, -ɾea)
abreviación
1. que es poco definido pero sutil o sublime un perfume etéreo
2. química relacionado con el éter una sustancia etérea
Sinónimos

etéreo

, etérea
Traducciones

etéreo

ethereal

etéreo

etereo

etéreo

Ethereal

etéreo

Ethereal

etéreo

미묘한

etéreo

Ethereal

etéreo

ADJethereal
Ejemplos ?
Kovaliov se acercó un poco, estiró el cuello de batista de su pechera, retocó los dijes colgantes de la cadena de oro y, sonriendo a un lado y a otro, fijó su atención en la etérea dama que se inclinaba levemente, parecida a una florecilla de primavera, y elevaba hacia la frente su breve mano blanca de dedos traslúcidos.
Y su vanidad femenina la sugería la comparación que Juanito estaría haciendo entre sus toilettes y las de otras mujeres chic de la gran ciudad; entre sus costumbres y hábitos y los de las mundanas y «cremosas», actrices y Aspasias; entre su picoteo donosamente meridional y la charla más desenfrenada y libre, o más etérea, más saturada de esprit, de aquellas que atrás dejaba.
Lo que más se desprecia es lo que está más cerca de nosotros, y lo que tanto se desea, permanece tal cual si se hiciera del rogar, como si dijera: "piensa en mí a cada instante, tenme frecuentemente en tus recuerdos, en tus ambiciones, en tus anhelos: Soy la felicidad, etérea princesa.
Como en noche de calma aparecen las radiantes estrellas en torno de la fulgente luna, y se descubren los promontorios, cimas y valles, porque en el cielo se ha abierto la vasta región etérea, vense todos los astros, y al pastor se le alegra el corazón: en tan gran número eran las hogueras que, encendidas por los teucros, quemaban ante Ilión entre las naves y la corriente del Janto.
Observé, sin embargo, que el traje de procurador y el cuello almidonado de míster Spenlow le imponían un poco, inspirándole algún respeto por el hombre en el que yo veía todos los días y cada vez más una criatura etérea que me parecía despedir rayos de luz mientras estaba sentado en el Tribunal, en medio de sus carpetas, como un faro destinado a iluminar un océano de papeles.
Como Zeus fulminador quita una densa nube de la elevada cumbre de una montaña y se descubren los promontorios, cimas y valles, porque en el cielo se ha abierto la vasta región etérea; así los dánaos respiraron un poco después de librar a las naves del fuego destructor; pero no por eso hubo tregua en el combate.
Estoy en mí... firme en mi raíz de roble, consciente de mi audacia etérea, inexorable en mis hallazgos amplios y en mi desnudez volátil.
Aquí parece confiesa, como quiera, un dios; mas por introducir también otros muchos, añade que el mundo se divide en dos partes: en cielo y tierra; y el cielo en otras dos: éter y aire; y la tierra en agua y tierra, de cuyos elementos asegura ser el supremo el éter; el segundo el aire; el tercero el agua, y el ínfimo la tierra; y que todas estas cuatro partes están pobladas de almas, esto es, que en la parte etérea y en el aire se hallan las dos de los mortales...
El torvo pecador que le miraba, Ni aun osó articular leve sonido; El llanto de sus ojos descendido Como lava de fuego le quemaba. Fulguró sobre el negro cuerpo obsceno La etérea lumbre y torva llamarada Humeó al sonar el pavoroso trueno.
Y de noche, de día, a cualquiera hora la miro alucinado; y a la luz del ocaso y de la aurora los cielos atraviesa, cual la amo delirante: angelical, etérea, lánguida, melancólica, radiante.
Porque si los dioses pueden ver nuestra alma con la suya libre de los impedimentos del cuerpo, para esta operación no necesitan de intermediarios los demonios; y si los dioses de la región etérea conocen por su cuerpo los indicios corporales de las almas, como son el semblante, el habla, el movimiento, infiriendo así lo que les anuncian los demonios, pueden ser también engañados con los embustes y mentiras de los demonios, esa divinidad no puede ignorar nuestras acciones.
icio divino, que a groseros vicios Me hiciste despreciar, Y las mil vanidades y artificios Del tráfico vulgar; Sacro elixir que al corazón y al alma Das juventud sin fin, Y entre abrojos y fango, etérea calma Y alas de serafín, Con que volver al aire primitivo, Al gusto primicial Y juicio puro, y al entero activo Ser todo personal.