estufa


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estufa

(Derivado de estufar, caldear < probablemente del lat. vulgar *extuphare, caldear con vapores.)
1. s. f. TECNOLOGÍA Aparato destinado o calentar un espacio mediante la electricidad o la combustión de gas, leña, carbón, etc. calentador
2. TECNOLOGÍA Aparato de calefacción usado con distintos fines, como secar o desinfectar instrumentos médicos, mantener constante la temperatura de los cultivos biológicos, criar polluelos, etc.
3. Local acondicionado en los baños termales para que los pacientes suden abundantemente. sauna
4. Lugar cubierto que se mantiene caliente de forma artificial y destinado a cultivar plantas. invernáculo, invernadero
5. Méx. COCINA Mueble de cocina con hornillas sobre las que se guisan los alimentos. cocina

estufa

 
f. Hogar encerrado en caja de metal o porcelana, que se coloca en las habitaciones para dar calor.
Estufilla (braserillo).
Invernáculo.
termo. Aparato de calefacción para secar o desinfectar las cosas por medio de calor, someterlas a la acción de un gas, cultivar microorganismos, etc.

estufa

(es'tufa)
sustantivo femenino
artefacto para calentar espacios cerrados estufa de gas
Sinónimos

estufa

sustantivo femenino
Traducciones

estufa

ohřívač, sporák

estufa

komfur, ovn, varmeapparat

estufa

lämmitin, liesi

estufa

grijalica, štednjak

estufa

料理用レンジ, 暖房器具

estufa

가열기, 스토브, 요리 기구

estufa

spis, värmeapparat

estufa

เครื่องทำความร้อน, เตาทำอาหาร, เตาหุงอาหาร

estufa

bếp, lò sưởi

estufa

תנור

estufa

SF
1. (= para calentarse) → heater
estufa de gasgas heater
estufa de petróleooil heater
estufa eléctricaelectric fire
2. (Agr) → hothouse
criar a algn en estufato pamper sb
3. (Méx) → stove
Ejemplos ?
El público estaba representado por un chico con una bufanda y un hombre de raído indumento que mordisqueaba a hurtadillas un mendrugo de pan que sacaba de su bolsillo y se calentaba al lado de la estufa que había en el centro de la sala.
El mozo sonrió, dando a entender que comprendía el chiste. Miguel creía en la estufa oculta. -La estufa la tienes tú aquí, troglodita -dijo Blindado, dando una palmadita familiar en el abdomen, respetable al fin, de Bustamante.
Habíanos reunido la casualidad y nos retenía en un salón, en torno a una estufa improvisada, el más fuerte aguacero del pasado invierno.
A mitad de comida, Miguel, que había perdido el miedo y se ahogaba en sudor, tuteó al mozo para decirle: -Oye, tú, ¿hay encendida por ahí alguna estufa?
Décimo primero.‑ Queremos que se construyan viviendas en todas las comunidades rurales de México y que cuenten con los servicios necesarios como: luz, agua potable, caminos, drenaje, teléfono, transporte, etcétera. Y también que tengan las ventajas de la ciudad como televisión, estufa, refrigerador, lavadora, etcétera.
Me daban de comer tan bien como arriba y en mayor cantidad. Tenía mi propio almohadón, y además había una estufa que, en esta época precisamente, era lo mejor del mundo.
-Aún es tiempo -le dijo al uno-; telegrafía a Valencia para que manden en el primer tren y a escape las mejores flores que encuentren allí; un coche-estufa lleno, cueste lo que cueste; lo importante es que se encuentre aquí mañana.
Ultimó los detalles de la pensión, se procuró unos muebles, una mesa y dos sillas, mandó buscar a su casa una vieja cama de cerezo silvestre y compró además una pequeña estufa de hierro junto con la leña necesaria para que su pobre hijo se calentara.
Y el padre a cuidarla se había consagrado, como a flor de estufa, que gracias a eso puede criar sus delicadas hojas y su frágil flor.
Pero era sobre todo a las horas de las comidas cuando ya no podia más, en aquella salita de la planta baja, con la estufa que echaba humo, la puerta que chirriaba, las paredes que rezumaban, el pavimento húmedo; toda la amargura de la existencia le parecía servida en su plato, y con los vapores de la sopa subían desde el fondo de su alma como otras tantas bocanadas de hastío.
Son un montón de zopencos con chaleco de franela y de beatas de estufa y rosario que continuamente nos cantan a los oídos: «¡El deber!, ¡el deber!» ¡Qué diablos!, el deber, es sentir lo que es grande, amar lo que es bello, y no aceptar todos los convencionalismos de la sociedad, con las ignominias que ella nos impone.
Una hora después dormía, mecido por dulces esperanzas. Vio en sueños la cálida estufa aldeana. Sentado en ella, su abuelo les leía a las cocineras la carta de Vanka.