estremecido


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Sinónimos

estremecido

, estremecida
Traducciones

estremecido

ADJshaking, trembling (de with)
Ejemplos ?
Mientras zapateaba en la acera, temblando, estremecido, tentado, como siempre, a flanear un poco antes de sumirse en las lobregueces de la escuela, el tranvía pasó.
El duende de que hablo, oscuro y estremecido, es descendiente de aquel alegrísimo demonio de Sócrates, mármol y sal que lo arañó indignado el día en que tomó la cicuta, y del otro melancólico demonillo de Descartes, pequeño como almendra verde, que, harto de círculos y líneas, salió por los canales para oír cantar a los marineros borrachos.
Y me estrecho en amores con la idea, sauce estremecido en sus delirios, agitado por febreros que concluyen sus labores invernales fecundándolo.
Infeliz rebaño entregado a los dientes asesinos de tales bribones, cuánto te hubieras estremecido si la experiencia que te faltaba te hubiese permitido el empleo de estas reflexiones.
-Habla, que te oímos -advirtieron a Cándido, que sin explicarse la razón, sintió un escalofrío leve a lo largo del espinazo. -¿Me pedís que hable, oh justos jueces? -murmuró estremecido aún-. ¿Queréis saber mis pecados?
Si nuestro raciocinio no hubiera sido alterado por causas conocidas, la seguridad impasible con que Larrea dirigía la bestia nos habría estremecido.
Y quién no se ha estremecido al leer la paradójica declaración de los inspectores de fábrica, ilustrada por los datos demográficos oficiales, según la cual la salud pública de los obreros de Lancaster ha mejorado considerablemente, a pesar de hallarse reducidos a la ración de hambre, porque la falta de algodón los ha echado temporalmente de las fábricas; y que la mortalidad de los niños ha disminuido, porque al fin pueden las madres darles el pecho en vez del cordial de Godfrey.
Todos los que sentimos al niño como el primer espectáculo de la Naturaleza, los que creemos que no hay flor, número o silencio comparables a él hemos observado muchas veces cómo, al dormir y sin que nada ni nadie le llame la atención, ha vuelto la cara del almidonado pecho de la nodriza (ese pequeño monte volcánico estremecido de leche y venas azules) y ha mirado con los ojos fijos la habitación aquietada para su sueño.
Eran quizás susurros de follaje estremecido por los dedos de sombra de la noche; revueltos de aves acomodándose en el nidal, para dormir erizando sus plumas; quejas flébiles del agua, que en las horas nocturnas solloza libremente, sin tener que reprimirse ante la alegre y burlona mirada del sol; resonancias del mar en la no lejana playa, propagadas en el aire tranquilo, con fúnebre solemnidad de hondo canto gregoriano, y, transmitidas de eco en eco, estrofas de cantares pastoriles, allá en el monte, donde se recogían al establo los lentos bueyes y las vacas de temblantes ubres.
¿Y es ésta la mansión que trocar debo por los campos de luz, el cielo puro, la verdura inmortal y eternas flores y las brisas balsámicas del clima en que el primero sol brilló a mis ojos, entre dulzura y paz...? Estremecido me detengo, y agólpanse a mis ojos lágrimas de furor...
«¿Qué significa eso, tío?», exclamé. «Muerte», me dijo, y levantándose de la mesa, se retiró a su habitación, dejándome estremecido de horror.
¿Por qué en el templo por la noche vela el sacerdote sobre el libro santo y descifrarle anhela, y estremecido, a par de su salterio, modula en dulce, incomprensible canto, palabras de esperanza y de misterio?