estraza

estraza

(Derivado de atarazar, cortar en pedazos.)
s. f. TEXTIL Trozo o trapo de un tejido basto.

estraza

 
f. Trapo, pedazo o desecho de ropa basta.
Traducciones

estraza

SFrag
papel de estrazabrown paper
Ejemplos ?
-Pero en la mañana del viernes -día fatídico de las apariciones- el comisario tuvo un pésimo rato leyendo en La Pamapa el luminoso artículo del doctor Pérez y Cueto, que comenzaba: «Apenas El Justiciero vislumbra un cuento de Dueñas Quitañonas, o una conseja que no engulliría Tragaldabas, o algún disparate digno de Juan de la Encina o de Manolito Gásquez, cuando montado en su Pegaso de cartón, que es apenas un Clavileño y clavándole el acicate en los ijares, comienza entre bote y bote a ensartar sandeces que sólo caben en meollos como los que escriben ese papel de estraza.
No había tiempo de cerrar el cajón; los centavos y los pesos iban cayendo, que era una bendición; y cuando vino la hora en que los estómagos empiezan a reclamar la protección de sus amos, bajaron de los estantes las cajas de sardinas, de calamares en su tinta, de pimientos morrones, y otros productos europeos, conservados en latas para la exportación, mientras que, en papeles de estraza, se pesaban pasas de higo y pasas de uva, almendras y nueces, tajadas de queso, de dulce y de salame, a montones.
Es una especie de papel periódico que se publica en España con gran pompa y boato: sale una vez en el año por la cuaresma, ó antes: consta de una ó dos hojas en folio de papel como de estraza, estrambóticamente impreso en letra cancilleresca ó de tórtis; que últimamente se llama de bula.
Yo sólo puedo ilustrarlos advirtiéndole que lo que hasta hoy existe de cierto, como dato positivo, es que el consolidado bajó pocos días hace a 25 ½, es decir, casi hasta el valor del papel de estraza, porque inesperadamente cayó sobre la Bolsa una lluvia consolidada que valía centenares de millones; lluvia procedente de la consabida garantía, sobre cuyo asunto, al ser acosado el señor Figuerola por una granizada de banqueros, se encerró en las elocuentes reservas, fundándose, sin duda, como también dijo en las Cortes al ser interpelado, en que si los carlistas e isabelinos oían lo que estaba pasando, se llevaría el diablo el empréstito de los mil millones.
¿Ves esa mancha enorme que se extiende sobre la tierra y crece y se desparrama como la gota de aceite que ha caído en el papel de estraza?
Al almacenero le gustó la ocurrencia, y le vendió por un peso los cinco kilos de maní, fiándole por veinte centavos un buen lío de papel de estraza para hacer los cartuchos.
Vino el día en que el muchacho calculó que con los pesitos que ya tenía le haría más cuenta comprar, lo mismo que el almacenero, una bolsa entera de maní crudo y una resma entera de papel de estraza; pero, para llegar a realizar tan importante operación, los recursos materiales eran lo de menos; pues era preciso también atreverse a entrar en uno de esos grandes y suntuosos almacenes, donde cargan y descargan continuamente carros inmensos, numerosos peones de imponente corpulencia, haciendo rodar por la acera esas barricas tan amenazadoras para las piernas de los transeúntes, o llevando al hombro bolsas pesadas y cajones de todo tamaño.
DON RAMÓN.- Vea usted: y por esa regla ya podemos probar que es literario y mercantil el Correo, porque en cuanto se imprime va a envolver especias (por aquí ya es mercantil), en cuanto acaba de envolver especias va a los basureros, de éstos a los traperos; de éstos, a la fábrica, donde hace el mismo papel que en su principio, es decir, de estraza; de la fábrica, al encuadernador, que hace cartón y pasta y envuelve con ello los libros; y ya se ve que de este modo contribuye a la literatura, aunque un poco a la larga y haciendo eses.
Verdad es que él no podía adivinar que la República, que por entonces andaba en problema, vendría a hacer tabla rasa de escudos nobiliarios, dando a los pergaminos menos valor que al papel de estraza.
el gatazo arrogante, sin soltar el relleno, despedaza el papel, que en los dientes, con la espuma celosa, vuelve estraza, y a Zapaquilda atónita amenaza.
Cada cual según sus simpatías auguraba el triunfo de este o del otro candidato, hasta que nuestro vejezuelo dijo: -Pues, señores míos, sepan vuesas mercedes que los títulos de esos caballeros son papel de estraza, y que yo sé de alguno que, si quisiera, dejaría tamañitos a tanto infanzón petulante.
Pero como no me propongo hacer historia contemporánea, y menos sobre una época en la que diz que hice papel, y no de estraza, escribiré sólo lo pertinente a mi tema.